Doña Elvia y Genaro 2019/Foto: Cortesía Edith Damas

Estoy en la puerta de la peluquería Los Picapiedras. Toco la puerta y nadie responde. La tristeza me invade. Después de más de 40 años la peluquería ha cerrado sus puertas. Doña Elvia cambió de ciudad. Se fue a vivir muy lejos.

Regreso mis pasos que me llevan a los recuerdos de mi niñez y de las veces que acompañé a mis sobrinos a quitarse la melena. Su amena charla y su atención esmerada se han marchado.

Heme aquí recordando esos momentos, hace nueve años, en que doña Elvia me abrió no sólo las puertas de su peluquería sino que también las puertas de su corazón para regalarme una de las entrevistas más entrañables que guardo en la memoria.

Gracias doña Elvia por todos los gratos momentos. La extrañaremos.

Elvia Arzola, apasionada peluquera de niños

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.