Eraclio Zepeda, el más importante cuentista y cuentero chiapaneco

Fragmentos de Eraclio Zepeda

Fragmentos de Eraclio Zepeda

Hablar de la figura de Eraclio Zepeda, de lo que representa para el cuento chiapaneco, es una tarea titánica ya que no hay punto de partida ni punto final, este escritor a lo largo de su vida se dedicó a crear historias de una manera magistral y compartió muchas otras de forma oral, una forma oral única, que atrapaba y aunque se deseará no podía dejar de esucharse y sentirse como un niño divertido ante tanta fantasía.

“Tengo un gran interés por la oralidad, soy cuentista y soy cuentero, también en mi literatura escrita creo conservar las tonalidades de la lengua oral, pero se equivocará enormemente aquel que crea que estoy imitando la lengua oral; no, la estoy inventando”, palabras de Eraclio Zepeda en entrevista.
En Desmesuradas nos hemos dedicado a la tarea de buscar distintas voces que hacen referencia a su valioso trabajo, en diversos foros; este es el resultado, que sin duda alguna son mínimas, tomando en cuenta la basta trayectoria que el querido Laco, tuvo en su haber.

 

“Por todos los colegas y discípulos del maestro Eraclio Zepeda que siempre recibieron la mirada generosa de quien mucho contribuyó a fortalecer sus propias trayectorias; por los miles y miles de lectores que gracias al acercamiento a su narrativa descubrieron mundos que nunca se habían imaginado; por los miles y miles de lectores que todavía están por venir, en nombre del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), hoy celebramos tu vida, agradecemos tu obra y te reconocemos como un gran protagonista de la literatura mexicana”.

Teresa de Vicencio Álvarez

 

“Quien no haya leído los cuentos de Eraclio Zepeda se ha perdido de una de las experiencias más gratificantes de la narrativa mexicana contemporánea… Eraclio Zepeda practica la poesía, el cuento, la novela, pero la parte más destilada de su trabajo se logra a través de su narrativa y muy particularmente de sus cuentos. Dueño de un fino oído que le permite reproducir y recrear el habla popular como Juan Rulfo, a su manera, logra enriquecer sus páginas con diálogos, giros, expresiones, dichos y dicharachos, mismos que son perfectamente identificables como parte del español que se habla en Chiapas, aunque ya transformada y recreada por la veta poética de Zepeda».

Hernán Lara Zavala

 

“Ha contado historias de prodigio que creímos se las llevaría el viento, pero un buen número quedaron en sus libros. Eraclio, a sus 75 años de edad, no se ha cansado de dar instantes de felicidad a quienes lo leen u oyen y a quienes lo escuchamos con el asombro de la primera vez… Es una de las figuras más queribles del medio literario mexicano… Fabulador irresistible, contaba oralmente –ha contado– miles y miles de historias… El mundo hubiera sido menos mágico –sería menos mágico– sin Eraclio Zepeda».

Marco Antonio Campos

 

“Los relatos divididos entre una Tuxtla mítica y un Distrito Federal que insistía en tragarnos, los relatos de Laco daban sentido final a un Chiapas hecho con baños de mar, bebida de pozole en Chiapa, todo lo que la ciudad no nos podía dar y sigue sin podernos dar. Laco siempre ha dicho y hecho al mundo, la verdad es un estilo de vida”.

Gustavo García

 

“Eraclio Zepeda no ha dejado de ser el niño que tiene una respuesta para todo”.

Vicente Quirarte

 

“Zepeda salva la monotonía gracias a su notable capacidad inventiva y a la importancia que da a la anécdota… La permanencia en Eraclio Zepeda de la voz y la fantasía populares es visible, más allá de eventuales incursiones en otros mundos. Quienes han escuchado sus numerosos cuentos orales, inexplicablemente no escritos a la fecha, saben que ese sabor popular es su gran característica… Referir hechos insólitos y sorprendentes es su principal tarea. Ello lo sitúa entre los escritores de hoy que, ante excesos formales vanguardistas, han vindicado la anécdota y recuperado el papel esencialmente recreativo de la literatura”.

Jorge Von Ziegler

 

“Eraclio Zepeda es sin duda uno de los más grandes escritores que México ha tenido en los últimos 50 años, y en esta novela su calidad queda de manifiesto”.

Humberto Musacchio

 

«Sin duda, la obra narrativa de Eraclio Zepeda Lara constituye, sin proponérselo, uno de los conjuntos más característicos de la literatura de Chiapas».

Rómulo Cose

 

«Zepeda tiene más facetas que la luna y es, también, cuentero extraordinario cuya obra es fundamental para el país».

Hugo Gutiérrez Vega

 

Desmesuradas rinde este pequeño homenaje a su memoria y les invitamos a disfrutar esa peculiar manera suya de contar las historias, en su propia voz, con los audios que el equipo de www.archivosonoro.org registró en diversas ocasiones:

1.-En el 2008 en el Auditorio del Campus Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas:

https://www.archivosonoro.org/?id=192

2.- En el 2008, en el Teatro Daniel Zebadúa de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas:

https://www.archivosonoro.org/?id=212

3.-En el 2011, durante el 5º Festival Internacional de Poesía Jaime Sabines se presentó el escritor Don Eraclio Zepeda con un cuento de reciente creación El Turco:

https://www.archivosonoro.org/?id=391

 

Cómo mirar la Revolución Mexicana

Sobre la Revolución Mexicana se pueden escribir y decir muchas cosas, por ejemplo de su influencia en la literatura, en la música, en el cine, en la moda, en la gastronomía, etcétera.

Desmesuradas detiene su mirada en la fotografía.

Y si bien es cierto, en ese tema hay nombres que son más que reconocidos por su destacada obra: Víctor Casasola, Gerónimo Hernández, Hugo Brehme, Antonio Garduño, Abraham Lupercio, Manuel Ramos y Heliodoro J. Gutiérrez, nosotras queremos reconocer a una mujer que ha sido calificada como la primera mujer que retrató a la Revolución, por lo menos en el Sur de México.

Sara Castrejón Reza, nació en Teloloapan, Guerrero el 16 de agosto de 1888 y murió el 4 de noviembre de 1962 en el mismo pueblo que la vio nacer.

Sus primeras fotos de la Revolución están fechadas el 26 de abril de 1911, cuando las tropas maderistas encabezadas por Jesús H. Salgado tomaron Teloloapan, Guerrero.

Según estudios, Sara Castrejón tomó las primeras imágenes 14 días antes que la estadounidense Esther Eva Strauss, quien era reconocida como la primera fotógrafa de la Revolución Mexicana.

 

 

Y para conocer más de esta pionera, Desmesuradas recomienda:

Sara Castrejón. Fotógrafa de la Revolución. Samuel Villela Flores. México. INAH, 2010.

Vivir la muerte

cruz-trevino

Hablar o tratar sobre la muerte, según dicen, es algo de mal gusto, es un tabú, se niega y se esconde la muerte, pero en estas fechas, en que celebramos el Día de muertos o Día de Todos los Santos, nos permitimos recordarla, hablarla, cantarla, escucharla y hasta festejarla.

De niños la muerte nos la esconden con palabras: se fue al cielo, pasó a mejor vida, está descansando. Cuando crecemos, idealizamos o mejor dicho nos imaginamos cómo será la muerte cuando llega a nuestro cuerpo: Cae y se extiende lisa sobre las venas va avanzando, va desprendiendo un algo que se evapora y no volverá, está ocurriendo lo ves venir hasta que paraliza el corazón, cierra tus ojos y por fin nubla tu razón.

«La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida.» (Jean de la Bruyère). A diferencia de la vida, donde se vive una vez, la muerte puede ocurrir muchas veces a lo largo de la vida. Dejando a un lado el estricto significado enciclopédico, hay otro tipos de muertes que nos referimos, casi siempre sin darnos cuenta. Se da muerte o se vive la muerte, pero de distintas formas. Estás son algunas frases recurrentes:

“Muero de amor por ti”

“Estoy muerto de cansancio”

“Mataste mi ilusión”

“Para mí el orgasmo es como una muerte chiquita”

“Muero de hambre”

“Muero de tristeza”

“Matenme porque me muero”

«Prefiero morir que vivir sin tí»

“Muero de sueño”.

“Me siento muerto en vida”

“Para mí es como si estuviera muerto”

“Muero de pena al verlo”

“Estoy muerto de desesperación”

“Muero por verte”

“Muero de envidia”

“Esa canción no porque me muero”

“Me muero de risa”

“Quiero morir en tus brazos”

“Me muero de ganas de ir al baño”

¿Y tú cuántas muertes has vivido? Ayudanos a continuar la lista.

Fragmentos de sonido

archivosonoro

Creo que el fragmento es la forma que mejor refleja esta realidad en movimiento que vivimos y que somos. Más que una semilla, el fragmento es una partícula errante que sólo se define frente a otras partículas: no es nada sino es una relación. Un libro, un texto, es un tejido de relaciones.
Octavio Paz.

El tecleo de una computadora, se mezcla con la voz masculina que habla de cotizaciones, la música de trova es acompañada con la voz de una mujer que conversa sobre el último requerimiento de administración, el ruido peculiar de la única máquina de escribir eléctrica, el sonido continuo del aire acondicionado, el chistar de unas hojas al caer, el golpe seco de un sello, pasos rápidos alejándose, murmullos en diversas direcciones, el chillido de una silla metálica arrastrándose, el ring de uno, de dos, de tres teléfonos, tacones de mujer acercándose. Este es tan solo un fragmento de sonidos cotidianos de una oficina, los cuales pasan desapercibidos por los que habitan en él, es un paisaje sonoro.

Murray Schaefer denominó paisaje sonoro (Soundpace) al entorno acústico “con este término me refiero al campo sonoro total, cualquiera que sea el lugar donde nos encontremos. Es una palabra derivada de landscape (paisaje); sin embargo, y a diferencia de aquella, no está estrictamente limitada a los lugares exteriores. El entorno que me rodea mientras escribo es un soundscape, un paisaje sonoro”.

Este músico y paisajista sonoro menciona además que la variedad de sonidos se originan de diferentes fuentes: natural, antropogénico, urbano o rural, y componen el ambiente acústico de cada área en particular.

Por ejemplo, en los paisajes sonoros rurales la combinación y configuración espacial de habitats naturales y seminaturales afectan la intensidad, dominio, encubrimiento y propagación de éstos, como el canto de un gallo al amanecer o el estruendo de cohetes de una fiesta popular. En cambio, los paisajes sonoros urbanos son producidos por actividades antropogénicas, como el sonido de maquinaria o de automóviles.

Los sonidos evocan recuerdos, imágenes; provocan sentimientos gratos o desagradables. Emociones que estremecen, nos hacen sentir bien o que nos dejan tensos y hasta de mal humor.

El oído va a los lugares que la vista no alcanza como el grillo en la noche, los sapos, lo que sucede en la calle cuando estamos en casa y hasta la cotidianidad de nuestro vecino. Podemos cerrar los ojos pero es muy difícil dejar de oír.

Murray Schafer menciona que así como el ojo recorre los objetos y los interroga de diversas maneras, la oreja escucha al mismo tiempo de maneras distintas. Identifica cuatro modos o intenciones de escucha: oír, escuchar, entender y comprender.

En cada expresión, inherente a un cierto grupo de individuos, ya sea transmitida de generación en generación o recreado en función de su entorno, los sonidos tienen una función de identidad social específica, con un significado propio.

El Paisaje Sonoro es el resultado de esa interacción de los sonidos de la naturaleza con aquellos producidos por el hombre, que es recreado es por ello considerado un patrimonio cultural intangible.

¿Qué pasó con los sonidos cotidianos en la vida de nuestros padres? ¿qué pasará con esos sonidos que ahora son parte de nuestra cotidianidad? ¿serán los mismos que nuestros hijos conocerán?

A pesar de ser efímeros y no renovables los sonidos forman parte inevitable de nuestras vidas. Es por ello, que desde enero de 2006, el sitio www.archivosonoro.org se ha dedicado al registro y publicación de sonidos, para que perduren en la memoria colectiva.

El correr de un río, el graznido aves en el parque, los vagones del metro, la voz de vendedores, cajas musicales, música en el cine, la radio, himnos nacionales, recetas de cocina, campanas, lecturas y voces de personajes son de los muchos sonidos que forman parte de su acervo.

La cual es una iniciativa privada sin ningún ánimo de lucro, los documentos que se disponen al público a través del sitio web y del sistema de Podcast www.archivosonoro.org/podcast.php son completamente gratuitos y compartidos bajo las licencias libres de Creative Commons: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5/deed.es

Dicho sitio se ha dedicado a promover la participación para la conservación y difusión del patrimonio sonoro mediante la creación conjunta de un archivo sonoro para coadyuvar a las acciones de personas e instituciones preocupadas en el rescate y conservación del patrimonio intangible de la historia de la humanidad.

Se compromete a difundir la importancia de adquirir una nueva manera de escuchar para aprender a distinguir los silencios, los sonidos cotidianos y los sonidos que muchas veces pasan desapercibidos. Generar no sólo el interés por distinguir los sonidos del entorno propio sino también conocer las diferencias que hay entre los paisajes sonoros de un lugar con otro.

Es importante adquirir una nueva manera de escuchar nuestro contexto, en el que generamos espacios vivos y cambiantes. Apreciar y entender nuestra identidad a través del sonido es un ejercicio necesario y saludable.

Movidos por el interés y la disposición no sólo para aprender a escuchar el entorno y a disfrutar de él, sino para seleccionar y archivar, www.archivosonoro.org cuenta con diversas categorías que se han denominado canales: Ambiente natural, Ambiente rural, Ambiente urbano, Anuncios, Cajas musicales, Cine, Comerciales, Esperimentación sonora, Himnos nacionales, Iglesias, Lecturas temáticas, Música, Objetos sonoros, Personajes, Radio, Recetas y Sonidos históricos.

Este archivo sonoro será un punto de referencia, comunicación e intercambio entre habitantes de Chiapas, con otros del país y del mundo, interesados en conocer la distinción que existe en los lugares en que habitan, debido a sus diferencias; de esta manera se brinda la oportunidad de que generaciones siguientes conozcan parte de su historia.

Con el intercambio de sonidos a través de donaciones conocer el paisaje sonoro de otros lugares y este sitio se convierta en un espacio de aprendizaje, gozo e intercambio. Se cuenta además con el apoyo de las redes sociales como el twiter y facebok.

Si tienes algún registro sonoro te invitamos a compartirlo con los visitantes de www.archivosonoro.org escribe a donaciones@archivosonoro.org Tu contribución ayudará a otras personas en sus investigaciones o creaciones artísticas, ya que al compartir tu registro podrá inspirar a otros a conocer más del suceso auditivo.

Fuentes consultadas:
R. Murray Schafer, Hacia una educación sonora, 1992. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Radio Educación. ISBN 970-35-1020-5
(Truax, 1999: Schafer, 1977) Citado por Papadimitriou, K. «Trazando las modificaciones del mapa de un paisaje sonoro rural. Estudio de caso de Antinioti, Corfu, Grecia». Foro mundial de ecología acústica. México, 2009. p. 17.
Texto publicado por Gabriela G. Barrios García en la Gaceta de la Universidad Intercultutal de Chiapas. Número 24. Año 5. Abril 2011.
 

Inicia Congreso Nacional de Danza Folclórica en Chiapas

  • En esta ocasión se rendirá homenaje al profesor chiapaneco Francisco Castellanos Zavala, alias «El Pacho».
Congreso Nacional de Danza Folclórica / Foto: Cortesía
Congreso Nacional de Danza Folclórica / Foto: Cortesía

Maestros de danza folclórica procedentes de diferentes entidades de la República se concentrarán en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, del 20 al 27 de julio de 2013 para realizar el XXIV Congreso Nacional de Danza Folclórica Mexicana, que está dedicado como un homenaje al profesor chiapaneco Francisco Castellanos Zavala, más conocido en su faceta de comediante con el nombre de “El Pacho”.

La Asociación Nacional de Grupos de Danza Folclórica Mexicana A.C. (ANGDFMAC), desde su fundación tiene como objetivo conocer y promover las tradiciones y costumbres de nuestro país por medio de la realización de convenciones nacionales, en esta ocasión la Delegación Chiapas es la sede y la delegada, maestra María Esther Zúñiga López nos platica sobre la organización de este evento y por qué se le dedica al profesor Castellanos Zavala.

“El profesor Francisco Castellanos fue una persona muy tenaz, muy luchadora; se caracterizaba por hacer las cosas con mucha pasión, con mucha entrega; además de ser cómico, él hacía teatro y sobre todo fue bailarín de danza folclórica, se inició con el maestro José de Jesús Matus Marina en el Conjunto Folklórico Magisterial de Chiapas, más adelante le surge la idea de formar su propio grupo, el Grupo Folclórico Zoque, posteriormente decidió trabajar sólo con su personaje “El Pacho”.

Precisamente por esta entrega, Castellanos Zavala recibió la invitación del maestro Luis Antonio Reyna Bustamante, presidente de la ANGDFMAC, para que asistiera al II Congreso Nacional de Danza Folclórica Mexicana; sin embargo, fue hasta el III Congreso que asistió, invitando a su vez a la maestra Esther Zúñiga, quien recuerda: “Tomé cursos de verano con él en el ISSSTECH, después de eso me invitó a bailar con el Grupo Folclórico Zoque, además supo que aparte de que estaba bailando con su Grupo, también trabajaba en el Ex Convento de Santo Domingo, en Chiapa de Corzo, como maestra de danza. Él siempre tuvo muy buen concepto de mí y me dijo que me había considerado para ir al Congreso porque observaba que era muy disciplinada y veía mi trabajo.”

En el 2001, el licenciado Castellanos y la maestra Zúñiga se arriesgaron a organizar el Congreso Nacional, siendo sede Chiapas por primera vez. Después de este evento, Francisco Castellanos fue nombrado Delegado por Chiapas, aunque por diversas razones su presencia en los congresos fue disminuyendo, quedando como única representante del estado la maestra Zúñiga López: “no había más gente de Chiapas hasta que él mandó a otro maestro y cuando él sintió que ya no podía continuar asistiendo a los Congresos, el maestro Reyna Bustamante le dijo que yo estaba propuesta como delegada, el profesor Francisco me dijo que me lo merecía por mi trabajo y constancia, a raíz de eso yo tomé la Delegación”, cuenta la maestra Esther.

Después de dejar la Delegación, Francisco Castellanos fue nombrado Maestro Consultor que es un honor que se les otorga a los maestros que tienen una trayectoria en investigación o como maestros de danza en sus estados, él realizó una investigación sobre el Carnaval Zoque Coiteco y esa fue una de sus grandes aportaciones a la Asociación, aunque es poco conocido por esta faceta.

“A él le apasionaba mucho la danza folclórica, es algo que disfrutaba hacer y compartir; el hecho de que haya una Delegación de la ANGDFMAC en Chiapas se le debe a él, porque él fue el fundador; cuando supo que íbamos a volver a ser sede, se emocionó mucho porque aparte de ser nuestro Maestro Consultor iba a ser nuestro Maestro Informante del Carnaval Zoque Coiteco, por los antecedentes que tiene de su investigación y también por su repertorio de la Depresión Central”, cuenta con emoción la delegada Zúñiga López y explica que por esta trayectoria como maestro de danza y como Delegado, se decidió que este Congreso se dedicara a su memoria.

[rescue_box color=»blue» text_align=»left» width=»100%» float=»none»]El profesor Francisco Castellanos Zavala falleció en diciembre del 2012 en un accidente automovilístico, al regresar de una presentación con su Grupo Folclórico Zoque.[/rescue_box]

Profesor Francisco Castellanos /Foto: Cortesía
Profesor Francisco Castellanos /Foto: Cortesía

Actualmente la Asociación Nacional de Grupos de Danza Folclórica Mexicana A.C. cuenta con 12 delegaciones activas, es decir que cuentan con un Delegado, hay estados que asisten a los congresos pero que no tienen una Delegación, porque uno de los requisitos para ser designado como tal es la disciplina, la dedicación, el trabajo (presentaciones e investigación), las aportaciones y en algunos casos cuando se opta por organizar un congreso o bien por su trayectoria como maestro en su estado. De Chiapas existen siete profesores congresistas pero eso no significa que vayan a ser parte de la Delegación.

El XXIV Congreso Nacional de Danza Folclórica Mexicana

México es un país muy rico en cultura folclórica, cada estado tiene algo diferente por su folclore, por todo lo que puede ofrecer por eso cada Congreso es diferente.

Una de las aportaciones que se verán en este XXIV Congreso Nacional de Danza Folclórica Mexicana, que tendrá como sede el estado de Chiapas, será dar a conocer la evolución del traje de Chiapaneca.

“Considero que este Congreso es una excelente oportunidad explicar, según investigaciones, cuál es el origen real del traje de chiapaneca, es algo indispensable no sólo para los congresistas sino para nosotros mismos, los chiapanecos, que andamos con muchas confusiones al respecto”, señala la Delegada y cuenta que en los congresos a los que ha asistido, cuando la ven con el traje de chiapaneca sus compañeros le dicen que es muy hermoso, que quieren uno igual y le piden tomarse fotos con ellos pero es complicado explicarles su origen.

“En el Congreso del 2001 nuestras aportaciones fueron dar a conocer el origen de la danza de los parachicos –en ese tiempo el doctor Nereo Nigenda Fernández acababa de publicar su libro sobre el origen de esta danza-, y revelar que el creador de la música de la pieza “Las Chiapanecas” es el doctor Bulmaro López Fernández y no Juan Arozamena Sánchez, a quien se le ha dado el crédito por mucho tiempo aun cuando el sólo hizo la coreografía”, cuenta la maestra Esther Zúñiga y explica que la pieza en realidad nos se llama Las Chiapanecas sino La Chiapaneca porque Bulmaro López la escribió para su novia y se lo llevó en serenata como regalo por su cumpleaños, incluso en Chiapa de Corzo contra esquina a la presidencia está la casa con una placa donde dice que ahí nació y vivió el doctor Bulmaro López, creador de la música La Chiapaneca. Ahora toca el turno al vestido de chiapaneca que se ha convertido en el traje representativo del estado.

La danza folclórica en la escuela y en el escenario

Danza folclórica/Cortesía: Esther Zúñiga
Danza folclórica/Cortesía: Esther Zúñiga

Quienes de nosotros no recuerda las clases de danza folclórica en la escuela, una de las actividades más disfrutadas por unos: “recuerdo que me emocionaba ir a mis clases de danza, sobre todo el día de la presentación me daba nervios pero sentía bonito cuando me aplaudían, sobre todo mis papás”; o fue el sufrimiento de otros: “para mí era un martirio, después encontré la forma, es decir, tenía el cuerpo ahí pero la mente en otro lado, llegaba a mi casa y siempre les decía a mis papás que ya no quería tener clases de danza”. Hay cientos de testimonios y anécdotas que podemos escuchar  referente a esta actividad que se ha vuelto inherente en la educación básica.

Es imprescindible también ver en los escenarios de un pueblo, ciudad y hasta en los internacionales a bailarines representando a través de la danza folclórica una cultura en particular, dicha disciplina se ha convertido en una manifestación artística para representar parte de la identidad nacional y que en algunos países es considerada patrimonio inmaterial. La pregunta obligada es ¿cómo surge esta disciplina?

La danza folclórica mexicana nace cuando las culturas prehispánicas realizaban rituales y danzas a sus dioses o de tipo militar o cuando había una batalla o una guerra; las cuales se fueron modificando desde la conquista hasta la intervención francesa con Porfirio Díaz.

En la educación, la danza tiene reconocimiento en los primeros gobiernos posteriores a la Revolución Mexicana, en 1915 en el gobierno de Venustiano Carranza se funda la Dirección General de Bellas Artes, esta institución tenía como objetivo fomentar la función educativa del arte y la danza es incorporada en ese entonces a la educación escolarizada como materia de danzas y bailes regionales mexicanos.

Más adelante con José Vasconcelos, en 1821, se crea la Secretaría de Educación Pública y es entonces cuando la organiza en tres departamentos: escuelas, bibliotecas y archivos y bellas artes. Para este pensador la educación era una trilogía maestro, artista y libro. En este periodo surgieron las misiones culturales, las cuales estaban a cargo de misioneros que debían saber las lenguas indígenas, que eran laicos y debían dominar las artes, artesanías y creencias indígenas.

Es entonces cuando las danzas y los bailes indígenas en las escuelas sirvieron como material básico y se difundieron entre maestros y alumnos. Estas misiones culturales constituyen el primer acercamiento a las expresiones dancísticas que más adelante, con Amalia Hernández en 1952, se volvieron en espectáculos.

Desde entonces la danza mexicana, como manifestación artística popular se vincula a la tradición y enriquecimiento de la cultura nacional ya que muestra la forma de vida que tenían nuestros antepasados, es contar la historia de cada región, de sus creencias, de la manera de vestir, de las formas de celebrar, de enamorar, de festejar la buena cosecha o algún santo.

México cuenta con una gran cantidad de grupos folclóricos que se dedican a transmitir a las nuevas generaciones la pasión, el gusto y la responsabilidad por esta disciplina artística popular; desde julio de 2003, la Asociación Nacional de Grupos de Danza Folclórica Mexicana A.C. (A.N.G.D.F.M.A.C.)  instituyó el 15 de abril, como el Día Nacional de la Danza.

Esther Zúñiga con maestras de danza de Quintana Roo/Cortesía: Esther Zúñiga
Esther Zúñiga con maestras de danza de Quintana Roo/Cortesía: Esther Zúñiga

Para ahondar sobre este tema he conversado con la maestra de danza folclórica Esther Zúñiga, quien desde niña sintió gran afinidad por esta disciplina y que ha dedicado gran parte de su vida no sólo a bailar sino a enseñar a un sinnúmero de niños, adolescentes y personas de la tercera edad “cuando éramos invitados a los eventos para el Día Internacional de la Danza, abundaban los grupos contemporáneos, de ballet clásico, de jazz, de otro tipo de disciplinas artísticas, entonces viene la pregunta por qué no proponer un día en el que únicamente se valorice y se ponga en alto el folclor mexicano que es muy rico”.

El Día Nacional de la Danza es una celebración que no sólo lo festejan quienes están dentro de la Asociación sino también invitan a grupos que no pertenecen a ella para que se vaya promocionando este evento y más adelante lo festejen de manera independiente, y así tener un día en el que se valoricen aquellas costumbres y tradiciones que existen en México.

“Anteriormente, la danza folclórica no era considerada como una actividad profesional sino como un pasatiempo. Actualmente hay muchos grupos de danza, gente que se apasiona por esto. Por ejemplo, en Chiapas tenemos la oportunidad de profesionalizarnos en esta materia en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), con la licenciatura en Gestión Cultural y en la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) con la licenciatura en danza».

«El problema en el que nos enfrentamos es que hay grupos y maestros de danza empíricos y muchos dicen: `mi profesor lo bailaba así y así lo bailo yo y si se me olvidó cómo iba yo le pongo de mi cosecha´. Esa es la gran carencia ahora en la danza, por eso tenemos que prepararnos más y documentarnos”.

En nuestro estado, las pioneras en crear coreografías fueron la profesora Beatriz Maza y la maestra Martha Arévalo Alaminos, el folclor de Chiapas mestizo es creado de las vivencias “en el baile folclórico mestizo El Pirí vemos el enamoramiento de las parejas zoques, ese coqueteo de que la chica se resiste pero después ve que llega otra y le puede quitar el enamorado, entra al quite, a la peleada; dicen que las mujeres chiapanecas somos canijas y que nos peleamos cuando se trata de defender algo que consideramos nuestro; eso las maestras Beatriz y Martha lo llevaron al escenario, crearon muchos bailes”, comenta Esther Zúñiga.

La danza en las escuelas

Clases de danza folcórica/Cortesía: Esther Zúñiga
Clases de danza folcórica/Cortesía: Esther Zúñiga

En las escuelas de nivel básico existen actividades extras, aparte de las materias obligatorias, se les llaman extraescolares o paraescolares, las cuales tienen como objetivo desarrollar las habilidades artísticas, culturales y deportivas. En los cuales se ofrece, dependiendo la institución, danza folclórica, baile moderno, banda de guerra, escoltas, basquetbol, fútbol, voleibol, brigadas ecológicas, pintura y dibujo, ajedrez, hawaiano, de los cuales los alumnos deben de elegir una opción; no es obligatorio pero sí hay que pasar una acreditación o no acreditación.

Al respecto Esther Zúñiga nos habla de su experiencia como docente, quien es maestra de paraescolar en dos planteles del Colegio de Bachilleres de Chiapas, en donde atiende alrededor de 60 a 70 alumnos por ciclo escolar, de los cuales hace un selectivo de 18 jóvenes para prepararlos y representen a su plantel a nivel estatal y regional en los concursos que organiza la institución.

“De acuerdo a los lineamientos de la Dirección General de Bachillerato (DGB) las paraescolares son básicamente para que los chavos puedan interactuar, de acuerdo a esto se busca un mejor desarrollo en su comunicación con los maestros, con sus compañeros, que les de seguridad, confianza y estén trabajando con su cuerpo porque tiene que ver el intelecto con el cuerpo para estar bien; es una parte importante para motivarlos y tener un mejor nivel académico. Eso es lo que busco en mis alumnos siempre les pido mínimo ocho de promedio, ninguna materia reprobada”.

“Les enseño a buscar siempre el éxito, a buscar ser los mejores, sé que no somos perfectos pero siempre hay que buscar ser el mejor, destacarte no para que los demás te alaben sino para que te sientas satisfecho de lo que estás haciendo. Entiendo que eso es lo que quiere la DGB, crear el espíritu del éxito, de la lucha, de la perseverancia por ser mejores”.

“Pienso que por eso no progresamos como país porque nos conformamos con lo que tenemos, estamos en nuestra zona de confort y no buscamos más y es lo que les digo: `si quieren nada más estar en la paraescolar no luchen no quieran ser selectivos; si quieren destacar tienen que ponerle esfuerzo y eso implica sacrificios´. Es lo que todos debemos hacer para desarrollarnos y en mi caso con los selectivos que he tenido ha funcionado”.

Selectivo del paraescolar/Cortesía: Esther Zúñiga
Selectivo del paraescolar/Cortesía: Esther Zúñiga

¿Qué buscas al enseñar la danza folclórica?
Disfrutar y compartir mi pasión, sentirme en sintonía con la gente y también contar un poco de la historia de mi país. Mis alumnos de primer semestre obligatoriamente debe conocer el origen de la danza folclórica, hacen trabajo de investigación y realizan una exposición, busco también que los demás entiendan que todo tiene relación; no podemos tener una educación de islas, el conocimiento es integrado.

¿Cuál ha sido la mayor dificultad que has enfrentado en toda tu carrera como docente de danza folclórica?
Va desde la incomprensión de los papás hasta la cuestión del presupuesto porque aún cuando las paraescolares es la cara que representa a la escuela no tenemos mucho apoyo económico, y a veces, no es el caso ahora, me he enfrentado al nulo apoyo de los directivos, entonces nosotros tenemos que poner de la bolsa, los chavos se ponen a vender dulces, hacen rifas, incluso hay maestros que nos dan cantidades fuertes de dinero para que salgamos adelante. En otros casos la apatía de los muchachos, ahora me está pasando en uno de los planteles, es muy complicado para mí trabajar así.

¿Tiene que ser un esfuerzo conjunto?
Exacto, va desde el director, bailarines, padres de familia y maestros, muchas veces los maestros académicos piensan que los que nos dedicamos a las paraescolares ni siquiera tenemos una carrera, que somos unos ignorantes, que estamos haciendo perder el tiempo, me ha tocado maestros que amenazan a mis alumnos, que les dicen que si yo los voy a mantener más adelante para que estén ahí conmigo trabajando tanto tiempo. A veces pierden clases porque tienen que prepararse para el selectivo porque como está conformado por los dos turnos, se complica porque no tenemos un horario como química, física o matemáticas. Llego de 12 a 5 de la tarde, como tengo juntos a ambos turnos ahí va el extra, como ensayar el sábado o en vacaciones para juntarlos.

¿Qué tiempo te lleva montar una coreografía?
Todo depende del grupo con el que esté trabajando. Hay grupos con los que lo hago en dos o tres días; cuando son grupos conformados desde hace un año, en una tarde; pero cuando estoy empezando me lleva una semana. El año pasado tuve la experiencia de que un baile no me quedaba y tardé dos meses en una coreografía. Los chavos no entendían mi forma de trabajar, eran un tantito ingobernables porque querían hacer lo que querían, estábamos en el estire y afloje. Teníamos que hacer cinco coreografías y las terminamos no en el tiempo programado pero finalmente el objetivo se cumplió.

¿Cómo eliges los bailables?
Si es para un concurso tiene que ser de Chiapas, ya con coreografía escolar trabajo diferentes estados para la evaluación final que es con los papás, sin vestuario y con los diferentes estilos y características de cada entidad.

¿Cómo haces la selección?
Antes los elegía por habilidad, a ver quien era el más listo, el que agarraba más rápido los pasos, pero he tenido algunas situaciones que me han enseñado que no me debo dejar de llevar por eso; he tenido alumnos muy tenaces que me han enseñado, aunque todos les hacen cara fea porque no bailan bien o porque les exijo mucho y no avanzan, pero al final de cuentas cuando ellos llegan al objetivo planteado, todo mundo dice ¿cómo bailó? ¿cómo lo hizo? ¿cómo lo logró?

Clases paraescolares/Cortesía: Esther Zúñiga
Clases paraescolares/Cortesía: Esther Zúñiga

Entonces ahora mi selección no es tanto por habilidad, tengo un proceso de análisis, empiezo a ver su carácter, su manera de interactuar con otros chavos porque trabajamos mucho tiempo como equipo, prácticamente nos convertimos en una familia, busco que la relación sea amistosa, de cordialidad, tolerancia y aceptación hacia los defectos y  cualidades de los demás.

Para mí es muy importante la disciplina, he tenido muchas veces conflicto con los chicos por eso porque soy muy estricta, para mí 10 es 10, toleraré 10 o 15 minutos de retraso. Con los selectivos trabajo en vacaciones, les advierto que no hay vacaciones, no hay días libres, hay que venir y si veo que no asisten no los selecciono por muy bien que puedan bailar o muy desarrollada que tengan la habilidad. Me ha funcionado mezclar esos dos tipos de alumnos.

¿Algunos de tus alumnos ha continuado de manera profesional la danza folclórica?
Sí, dos ex alumnos están en Campeche estudiando en la Universidad Autónoma de Campeche en la Licenciatura de Educación Artística, han destacado en el Gran Ballet Folclórico de Campeche del Gobierno del Estado, incluso a uno de ellos ya le han ofrecido pagarle por bailar. Tengo otra alumna que está en la Unach estudiando la Licenciatura en danza y en esta generación que va a salir en julio, como 4 de mis estudiantes van a la Licenciatura en Danza también en la Unach.

¿Alguien que aprende danza folclórica podría enseñar?
No creo, ser maestro requiere de vocación, de mucho amor para enseñar, no es únicamente pensar que eres el cerebro que tiene todo el conocimiento, el todo poderoso. Como maestros tenemos que entender que debemos prepararnos día con día para mejorar, saber llegar a los alumnos, a veces hay quienes son muy buenos estudiantes con excelentes notas, pero no son buenos maestros, se explican para ellos mismos o no motivan.

La labor de enseñar es primero que nada motivar y después crear empatía, no sentirte superior. Mis alumnos me enseñan muchas cosas, acepto una buena idea de algún alumno, no puedes llegar como castradora de ideas, decirles no porque qué van a decir los demás si mi alumno está diciendo cómo podemos movernos si yo soy la maestra y funciona porque los chavos se sienten apreciados, sienten que estamos valorando sus ideas.

La danza como pasión

[rescue_box color=»blue» text_align=»left» width=»100%» float=»none»]“A mi me gusta el folclor y mi vida será honrarlo”
Anónimo[/rescue_box]

Concurso de danza/Cortesía: Esther Zúñiga
Concurso de danza/Cortesía: Esther Zúñiga

 

¿Cómo describirías tu pasión por la danza?
Es mi vida. Hace poco un maestro muy querido de Tamaulipas; lo considero un hombre muy sabio, el maestro Juan Antonio Wong, quien conoce mucho y es tan humilde para compartir sus conocimientos, me compartió una frase: “A mí me gusta el folclor y mi vida será honrarlo”. Es una frase perfecta.Me gusta lo que hago, sé que me falta mucho por conocer y aprender, hay cosas que me hubieran gustado aprenderlas antes y las aprendí después, tal vez no la he honrado como debería.

En la medida de lo posible trato de vivir mi pasión, de sentirme satisfecha cuando veo que mis alumnos sonríen espontáneamente bailando, eso me enloquece, de repente veo que están bailando para mí, que están marcando bien una coreografía, entonces se me erizan todas las partes del cuerpo y lloro de alegría o exploto de felicidad y no hay quien me quite la sonrisa; soy tan transparente con mis gesticulaciones que ellos mismos las conocen, ellos saben cuando algo me gustó y más se alocan; me lo ha dicho mi hermana: “no entiendo cómo transmites esas pasión, cómo haces que ellos vibren, que ellos gocen el escenario, que sientan que es una necesidad tener que estar en el escenario”.

Tal vez yo no nací para ser bailarina, lo entendí con el tiempo, yo nací para dedicarme a dirigir porque me encanta verlos, disfruto mucho bailar, lo vivo con toda intensidad, me encanta, me gusta, pero lo que realmente más disfruto es ver a mis alumnos; incluso cuando hago la cara de que no me gustó, todos le bajan y se sientan, y me preguntan ¿qué nos falló? y ya empezamos a platicar.

¿Qué es lo más difícil de ejecutar la danza folclórica?
Todo tiene una dificultad, depende de la tenacidad que nosotros tengamos; puedo decir que la ejecución en un paso, en una coreografía, en el estilo, la proyección, la postura del cuerpo, todo en conjunto tiene una dificultad, es una cuestión de práctica para desarrollar la habilidad.

Danza Folclórica/Cortesía: Esther Zúñiga
Danza Folclórica/Cortesía: Esther Zúñiga

¿Cuál es la comunión que existe entre los ejecutantes y el público?
Es la transmisión de emociones, me ha tocado ver cuando algo le gusta al público de mis alumnos y veo el montón de cámaras o la reacción del público cuando están ejecutando cierto baile, se ve una conexión muy fuerte, transmitimos mucho en el escenario. He tenido la gran ventaja y la bendición de tener alumnos muy talentosos.

Jabalí lo he montado en diferentes partes, en uno de mis planteles lo monté hace algunos años, le expliqué al chico y le enseñé la ejecución pero él le dio su toque, puso lo que él sintió, yo estaba impresionada porque hizo sonreír al jurado en un concurso que a veces es tan difícil de complacerlos, estaban contentos, muy satisfechos con el jabalí, ese es un ejemplo de una buena comunicación que hay entre el espectador y el bailarín.

El mayor reto de un bailarín aparte de bailar es tener comunicación, motivar al público. Lograr que el público se emocione, que el público sienta lo que tú realmente estás queriendo transmitir, que haya ese clic entre público y bailarín, ya creo que es lo mejor que te puede pasar.

¿Cuánto tiempo más piensas continuar con esta labor?
Hasta que mis alumnos me motiven, el día que no tenga selectivos o alumnos que se sientan satisfechos, que se sientan plenos con lo que están haciendo no tendré nada que hacer en Colegio de Bachilleres, tendré que buscar otras alternativas.

Esther Zúñiga en Congreso/Cortesía:Esther zúñiga
Esther Zúñiga en Congreso/Cortesía:Esther zúñiga

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PERFIL

María Esther Zúñiga López es licenciada en Ciencias de la Comunicación con maestría en Ciencias de la Educación, lleva casi 20 años enseñando danza folclórica, actividad que ha realizado a la par de otras actividades como la de gestora cultural, maestra de español a extranjeros y empresaria independiente. Desde los 15 años comenzó a dar clases de danza en preescolar y primaria montando bailables para las celebraciones como el 10 de mayo, clausuras, etc. A los 18 años fue maestra de danza en el Centro Cultural Ex-Convento de Santo Domingo en Chiapa de Corzo. Años después  fundó la Academia de Danza Folclórica Nabahashandó donde atendía a niños y adolescentes. Desde el año 2000 pertenece a la Asociación Nacional de Grupos de Danza Folclórica Mexicana A.C. (A.N.G.D.F.M.A.C.) donde es delegada estatal. Ahora es maestra de danza en dos planteles del Colegio de Bachilleres de Chiapas.[/rescue_box]

 

[rescue_box color=»blue» text_align=»left» width=»100%» float=»none»]DÍA NACIONAL DE LA DANZA FOLCLÓRICA
Con motivo de la celebración del Día Nacional de la Danza, la Delegación Chiapas ha organizado un desfile con trajes regionales que portarán los integrantes de los grupos de danza “Soy Chiapas” de Tuxtla Gutiérrez, “Nandacachumbí” de la escuela telesecundaria 243, “Nandiumé” de la Escuela Preparatoria Florinda Lazos De León, “Ahasandó” del Centro Cultural Exconvento de Santo Domingo, y “Nicté” del Plantel 33 Poliforum de Cobach. Dicho acto se llevará a cabo el 13 de abril de 2013, iniciará a las cinco de la tarde en el parque de la juventud “Victórico R. Grajales, para culminar en el parque central de Chiapa de Corzo con una presentación de bailes folclóricos de los estados de Guerrero, Querétaro, Tabasco y Chiapas.[/rescue_box]

 

¿Qué epitafio desearías en tu tumba?

Gabriela G. Barrios García / Leticia Bárcenas González
Fotografía: Gaby Barrios

 
Cruces / Foto: Gabriela Barrios

– “Ninguno”.
– “Hoy no es un día común”.
– “No he pensado, que ellos escriban lo que les nazca del corazón”.
– “En eso nunca he pensado (risas): Aquí yace la casta y pura”.
– “Apasionada por inmortalizar instantes”.
– “Lo bailado, nadie me lo quita…inche muerte”.
– “Siempre libre”
– “Nada trajimos, nada nos llevamos, nada perdemos”.
– “No es original, es de una película, me gustó: Vine, hice mi desmadre y me fui”.
– «Por la luz contemplada y la vida que pude captar».
– “Gracias por todo lo vivido”.
– “(Risas) ¿Qué es epitafio?… Pues supongo que me gustaría que dijera descanse en paz, pues nada solo la fecha de mi nacimiento y la de mi deceso”.
– “Nada, sólo mi nombre de pila, si es que tengo epitafio, porque aún no compro terreno en el panteón, puede ser que me cremen, he pensado que no puedo decidir sobre mi cuerpo muerto, si pasa quiero que ellos hagan lo que menos doloroso les resulte, pero, preferiría ser cremada, ya les he dicho”.

Epitafio dos / Foto:Gaby Barrios

Muy pocas veces o nunca nos detenemos a pensar en lo que deseamos para nuestra muerte, son raras las ocasiones que la evocamos o si lo hacemos lo vemos como algo muy lejano, no asumimos que nos puede ocurrir en cualquier momento; pensamos que la muerte es de los otros, nunca la nuestra, por eso participamos en los rituales que en torno a ella se realizan.

Uno de estos, son las inscripciones en las lápidas, conocidas como epitafios, palabra que proviene del latín epitaphĭus, y éste del griego ἐπιτάφιος, sepulcral, la cual se coloca sobre un sepulcro o en la lápida o en una lámina junto a la tumba.

Algunos son escritos con cierto refinamiento literario, por lo que constituyen un subgénero literario lírico dentro del más general de la elegía o poema de lamento. El escritor Óscar de la Borbolla, señala incluso, que son la antología más maravillosa de minicuentos porque que en ellos existen muchas vidas y la trágica evidencia de que todas son truncadas por la muerte… “La vida puede tener mucha paja, en cambio la literatura es por fuerza sintética”.

Si no viví más, fue por que no me dio tiempo

Paul Westheim señala en su libro Las Calaveras(FCE, 1985), que los europeos, a punto de emerger de la Edad Media, procuraron librarse de su temor a la muerte, que es a la vez temor al Juicio Final y al infierno, por medio de las “danzas macabras”,

Epitafio tres/Foto:Gaby Barrios

representaciones, en su mayoría pintadas en los muros de los cementerios, de la lucha enconada entre ángeles y diablos que se disputan el alma del que acaba de morir; se suponía que con estas imágenes, todos aquellos que vivían de manera despreocupada, entregados al juego de las pasiones terrenales, reflexionaban sobre la muerte repentina, ésa que los podía arrancar inesperadamente de su posición poderosa y de sus placeres. El efecto sicológico sobre las masas estribaba en presentar el contraste entre vivos y muertos, estos últimos representados por un esqueleto, acompañados, además, por breves sentencias explicativas, redactadas en versos toscos.

En México, las danzas macabras fueron retomadas por Santiago Hernández y José Guadalupe Posada, quienes transforman esos

versos toscos en las famosas calaveras, llenas de ironía y sarcasmo, a través de las cuales la muerte, demoníaca adversaria del hombre en los siglos XV y XVI, se transforma en una amiga o en un compadre con el que se puede bromear. Esta familiaridad con que el mexicano trata a la “pelona” se manifiesta también en los altares con su flor de cempasúchil, su pan de muerto y sus calaveritas de azúcar en las que se pegaban pequeños epitafios que señalaban los defectos o venalidades de los aludidos.

En los panteones, esos epitafios se realizan en las lápidas de las tumbas para recordar, de manera seria o irónica pero siempre con brevedad, agudeza y exactitud, las virtudes del difunto. Además, estas composiciones no tienen que ser redactadas en verso, por lo que no es necesario ser poeta de oficio para escribirlas, muchas, incluso, son producto del ingenio popular anónimo, por ejemplo:

– “Buen cuate, siempre sincero y chingonazo. Bolo cuando había que chupar, solidario cuando había que ayudar”.

– “Del todo a la nada”.
– «A lo absurdo de mi vida sólo le pudo dar sentido la muerte».
– «Soy un líder…todos me seguiréis”.
– “La muerte es una enfermedad atea, no tiene cura”.

Nuestra muerte ilumina nuestra vida

Epitafio Uno/Foto:Gaby Barrios

Las inscripciones de las lápidas deberían ser fundamentales para conocer más acerca de nuestra historia local, incluso familiar, ya que en sus orígenes, en ellas se daba el registro de muertes insólitas y últimas palabras, elementos que podían contarnos fascinantes historias.

En el Panteón Municipal de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas (México) este sentido irónico de los epitafios se ha sustituido por la bondad de las citas bíblicas y las virtudes del difunto, además de llevar, como en todas las demás, el nombre y las fechas de nacimiento y muerte. Lo que cambia son las formas.

Al caminar entre los estrechos y a veces inexistentes pasillos, podemos contemplar tumbas lujosas que son el reflejo de la vida de quien en ellas yace y otras sencillas, apenas con una flor que lucha por sobrevivir y demostrar que hay vida a pesar de tener la muerte a sus pies, no obstante, todas indican quien es su habitante.

Aun cuando el dolor se representa con los colores oscuros como señal de duelo, algunas lápidas se visten de colores que pueden ir desde el naranja hasta los tonos pastel, incluso con flores dibujadas.

Tumba abandonada / Foto: Gaby Barrios

 

Los grandes árboles cobijan con su sombra no sólo las tumbas sino a los visitantes y el sonido de sus hojas al mecerse con el viento acompañan las plegarias, los llantos y la esperanza del reencuentro. Jardines de flores naturales adornan algunas criptas, manifestando así a sus moradores el cariño y la dedicación de quienes los recuerdan.

Tumbas sepultadas por la maleza y el polvo, devoradas por el olvido y el tiempo, reflejan la soledad que habita algunos rincones, donde sólo permanecen las inscripciones, la mayoría elementales: nombre, fecha de nacimiento y muerte.

Los epitafios no forman parte fundamental de la cultura sepulcral de los tuxtlecos, quizá por ello en muchas criptas se encuentran inscripciones repetidas o con una variable mínima:

– “Desapareciste de nuestro lado pero nunca de nuestro corazón y pensamiento”.
– “Triste quedó nuestro hogar sin tu sombra querida se fue dejándonos la nobleza de su alma y la bondad de su corazón”.

Los hay amorosos:
– “Te lloraré toda mi vida mas no has muerto para mí. Sé que algún día lograré reunirme a ti. Tu papá”.
– “Para el mundo has muerto para tu esposa e hijos vivirás eternamente”.
– “Inolvidables hijitos siempre estarán en nuestro corazón”.
– “Tus caricias, cuidados y consejos fertilizaron nuestro amor, que perpetuamos con fe y esperanza en nuestra oración. Descansa en paz”.
– “Recordándote con amor. Tus padres”.

Pero también con reclamos:
– “Dios mío misericordioso nos quitaste el único ser que nos amó en esta vida. La que era nuestro apoyo y consuelo. Que se haga tu santísima voluntad. Bendita seas”.

Otros son homenajes:
– “Tu voz nunca se apagará porque nuestros actos siempre hablarán por ti”.
– “Por tu ser que se transmite, un cariñoso reconocimiento de tus nietos”.
– “Recordamos con cariño. Tu nobleza de corazón, tu honradez y tu hermosa filosofía, son el ejemplo más bello y la herencia más sólida que nos dejaste, padre querido”.

Tumba Homenaje / Foto:Gaby Barrios

Y los hay únicos:
¬– “Leona indomable que aquí duermes, mil batallas a la muerte habías ganado, tu alma y espíritu ha impregnado todo símbolo de vida que has amado. Estás en la libre mariposa, en el cándido aroma de las flores, te escucho en el jilguero y ruiseñores, te siento en la música, en el baile, en cada beso enamorado. Eres símbolo de amor ¡oh, madre mía! Eres símbolo de vida y alegría. Dios bendiga y eternice tu memoria porque siempre te amaremos madre mía”.
– “¡A quién nos dio todo a cambio de nada!”

¿Y usted ya pensó el suyo?

Panteón / Foto: Gaby Barrios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A ti, Diana Grajales, la amorosa indomable: “Soy un ser incomprendido que se ahoga por el volcán de pasiones, de ideas, de sensaciones, de pensamientos, de creaciones que no pueden contenerse en mi seno, y por eso estoy destinada a morir de amor…”
 
A ti, Luis Villatoro, el amoroso entrañable: “…la vida no ha sido hecha para mí, porque soy una llama devorada por sí misma y que no se puede apagar.”
 
(Publicado en el diario El Heraldo de Chiapas, Noviembre 2007)

Medalla Rosario Castellanos 2012

Fuente: http://www.informativoquinteros.com

«La imaginación, la memoria, la palabra, es lo que nos ha hecho humanos”: Óscar Oliva Ruiz

“Rosario Castellanos, icono chiapaneco, fue una intelectual y una mujer de inmensa estatura”: Kyra Núñez de León

Escrito por Gabriela G. Barrios García

La Medalla Rosario Castellanos fue entregada el pasado martes 07 de agosto del presente año al poeta Óscar Oliva Ruiz y a la periodista Kyra Nuñez de León, en ceremonia solemne que se llevó a cabo en el Honorable Congreso del Estado de Chiapas, con casi tres horas de retraso, donde se reunieron funcionarios públicos, políticos y gente de la comunidad de los medios culturales y periodísticos, además de familiares y amigos de los galardonados.

La presidenta del H. Congreso del Estado, Arely Madrid Tovilla, habló sobre la grandeza de Rosario Castellanos: “nos ha reunido aquí año tras año, como un merecido reconocimiento a su pensamiento y a sus pasiones libertadoras, ella es el ejemplo de la lucidez, de la inteligencia que denuncia, asombra y valora”.

Asimismo, dijo que la presea fue entregada por primera vez de manera simultánea a estas dos personalidades “Quienes poseen una profunda vocación de servicio, valentía, sensibilidad y humanismo, toda vez que se han destacado por sus invaluables aportaciones a la sociedad, sus reflexiones sobre la cultura y el medio que nos rodea, su profesionalismo que han demostrado en todo momento, un sólido compromiso con la patria, aportaciones de sus ideas y de su pensamiento a través de las letras y a través de sus acciones”.

Durante la lectura de la semblanza del poeta Óscar Oliva Ruiz, fue descrito como un hombre responsable, perseverante y laborioso, que ha hecho una larga y provechosa carrera en el ámbito cultural. “Sin duda, que el reconocimiento que hoy se le confiere a Óscar Oliva es muy merecido por sus invaluables aportaciones a la cultura y a la sociedad mexicana, toda vez que se ha distinguido como una persona que ha demostrado un sólido compromiso con la creación de su pensamiento a través de sus letras”.

En representación del poeta Óscar Oliva Ruiz, la etnomusicóloga Aurora Lucía Oliva Quiñones, dio lectura al discurso en el cual el escritor chiapaneco hizo referencia a recuerdos de su relación con Rosario Castellanos “lo hago con el corazón abierto, la mente abierta y con algo de preocupación, desesperanza y riesgo. Déjenme explicarme. Preocupación porque voy a dejar muchas cosas fuera de mi relación con Rosario, y porque no es posible en unas cuantas líneas hablar de su alta poesía; desesperanza porque esta mala palabra se ha convertido en parte de nuestra propia vida, por toda la avalancha de cosas que pasan a diario en nuestro país y en el mundo, con tanta violencia. Y riesgo, porque todo acto de aceptar un reconocimiento, siempre conllevará diversos escollos que hay que afrontar. La imaginación, la memoria, la palabra, es lo que nos ha hecho humanos”.

Por otro lado, el H. Congreso del Estado, al realizar la semblanza de la periodista Kyra Núñez de León, mencionó que es digna merecedora para recibir la Medalla Rosario Castellanos por reconocimiento a sus comprobados méritos y su valiente ejercicio en la labor periodística y sus invaluables aportaciones a la perfección sobre la cultura y la sociedad.

Por su parte, la galardonada, al hacer uso de la palabra mencionó, entre otras cosas que la vida del periodista es una vida de realidades e hizo referencia del Chiapas que ella conoce; al referirse a la escritora mencionó que “Rosario Castellanos, este icono chiapaneco, fue una intelectual y una mujer de inmensa estatura, no la conocí personalmente, pero desde adolescente supe de su culta personalidad y de sus logros”.

Cabe señalar que en el 2004, el Honorable Congreso del Estado de Chiapas instituyó la Medalla Rosario Castellanos, para premiar a los hombres y mujeres mexicanos, quienes se hayan distinguido por el desarrollo de la ciencia, arte o virtud en grado eminente como servidores de nuestro estado, de la patria o de la humanidad.

Pueden escuchar los discursos de los galardonados en los siguiente enlaces:

Poeta Óscar Oliva Ruiz

https://www.archivosonoro.org/archivos/discurso-de-oscar-oliva-ruiz-en-la-medalla-rosario-castellanos/

Periodista Kyra Núñez de León

https://www.archivosonoro.org/archivos/discurso-kyra-nunez-de-leon-en-la-medalla-rosario-castellanos/

 

Cómo ser padre y no morir en el intento

Leticia Bárcenas González/ Gabriela G. Barrios García.

A partir de las últimas décadas del siglo pasado, el concepto de familia nuclear clásica ha ido   cambiando. Cada vez es más común tener conocidos divorciados, separados, personas que viven juntas sin casarse, sean de diferente sexo o del mismo e individuos que deciden vivir solos, así como de familias reconstituidas, homoparentales, extendidas y quizá otras que aún no han sido etiquetadas.

La visibilidad social de los viejos y nuevos modelos familiares nos permite conocer, no sólo que se presentan en todas las clases sociales sino los cambios en los roles de quienes los integran, por ejemplo el de los padres, que de ser meros proveedores y representantes de la autoridad en el hogar han pasado a ser parte activa de la crianza y educación de los hijos.

Padre de familia

De poseer una autoridad heredada han pasado a ganarse la autoridad y a convencer en lugar de mandar, a cambio tienen la posibilidad de vivir la paternidad como una experiencia voluntaria, aunque ello implique que este nuevo modelo de padre tendrá que volverse polivalente, es decir, deberá cuidar su papel de hombre ante su pareja al mismo tiempo que colabora en las tareas de higiene, alimentación, afectivas, educativas y recreativas de los hijos, sin descuidar la parte de proveedor que aún conserva.

Compaginar paternidad, trabajo, pareja y la búsqueda de la “felicidad”, sin duda no es fácil, menos en un mundo en el que la prioridad sigue siendo la economía; sin embargo, hora también encontramos padres solteros jugando el doble rol, muchas veces porque se han divorciado o por la muerte de su pareja. ¿Qué opinan estos nuevos padres?, ¿cómo viven su paternidad?

Felipe G. 22 años. Casado. Chofer. Tiene una niña que va a cumplir 4 años, Diana Jaquelín.
La relación con mi hija es buena, muy linda. No tenía esperado ser papá, la tuve a los 17 años. Cuando me dijeron que iba a ser papá mi cabeza dio vueltas, porque no lo tenía esperado, todavía mi mamá me dijo: “ahí está tu regalo de cumpleaños” (risas) pero ahorita que tengo a mi hijita me la paso a todo dar con ella. Por el momento no pienso tener más hijos. Así la vida que llevo ahorita, supongo que en unos años estaremos bien, mucho mejor.

Cristian U. 23 años. Casado. Bodeguero. Tiene tres niñas: Katerin (6 años), Vania (4 años) y Ximena (1 año).
Platico con ellas cuando estoy en casa, en mi tiempo libre vemos películas juntos y jugamos. Ser padre para mí representa muchas cosas, como ser más responsable, dedicarle más de tiempo a mis niñas. Ya no pienso tener más hijos. En unos años me veo con ellas más viejito, como abuelito (risas).

Julio César P. 27 años. Casado. Técnico Superior Universitario. Tiene una niña de tres años.
Ser papá es una responsabilidad muy grande, al tener a mi hija en brazos y verla crecer fui asimilando eso, creo que es algo padre también, algo muy bueno en mi vida, no sé encontrar las palabras adecuadas para describir ese sentimiento. Desde que nació fue algo muy bonito. Los padres somos los que educamos a nuestros hijos y también traemos una educación que nos inculcaron nuestros padres, yo sí juego con mi hija, como ya va a entrar al kínder le enseño los números. Ahora, con la tecnología del celular, descargué unos juegos para enseñarle los colores y ya los sabe; le doy de comer a veces, vemos la tele juntos, jugamos, reímos. Hago el papel de papá en lo que cabe. También a veces le llamo la atención, eso también es importante. Trato de ser lo mejor posible, espero ser un  modelo para ella; he cambiado muchos aspectos de mi vida de soltero y espero que mi hijita me mire como un ejemplo a seguir, que diga: quiero ser como tú, por eso trato de dejar atrás cosas que no estén bien, como tomar o fumar, para que en un futuro no me diga si tú fumas por qué no yo, por qué tomas, por qué eres agresivo. A veces traemos costumbres de nuestros padres que no nos trataron bien, no quiero que vea eso en mí sino que lucho, que me esfuerzo y que así sea ella, que cumpla sus metas. La he visualizado a los 15 o 16 años, estudiando; me gustaría que estudiara una ingeniería pero siempre la voy a apoyar en lo que ella decida estudiar. Si se equivoca, no importa, lo importante es que pueda guiarla por el mejor camino. Sueño poder estar en su graduación; los estudios es la mejor herencia que los padres podemos dar. Me gustaría tener un varoncito también pero si no se puede me gustaría el parcito de niñas (risas).

Gerardo V. 30 años. Casado. Vendedor. Tiene una niña de dos años, Cristin Naomi.
A partir de que ella vino ha sido una gran satisfacción porque aparte que la veo como mi hija la veo como una compañera más y la relación ha sido buena, una amiga. Ser papá me ha servido para entrar un poco más en madurez y responsabilidad y aparte de eso es una gran satisfacción el que alguien llame papá a una persona. Papá, no solamente porque lo engendre sino porque lo siente. Si Dios lo permite tendría una media docena más de hijos. Dentro de unos años me veo rodeado de cariño, de mucho entendimiento y más que nada en una gran armonía familiar.

Abrazo de padre

 

Carlos C. 30 años. Casado. Estudiante de Ingeniería Agroindustrial. Tiene una hija de dos meses de edad, Ángeles Estefanía.
Con mi novia, ahora esposa, nos llevamos bien, nos queremos y hablamos de nuestro deseo de ser padres, habíamos planeado que esto sucediera cuando termináramos la carrera pero se adelantaron los planes (risas), yo estoy feliz. Procuro estar el mayor tiempo posible con Ángeles, aunque es muy pequeña juego con ella, a veces me toca cambiarle el pañal o darle de comer y ayudar a bañarla, pero lo que más hago es abrazarla y jugar con ella. A veces pienso que cuando yo termine la carrera tendré un mejor estatus social para que cuando mi hija esté más grande pueda darle las cosas que necesite. Quiero hacer actividades deportivas con ella cuando crezca y como me gusta mucho el ajedrez quiero inculcarle ese gusto. Para ser honesto debo decir que cuando supe que sería papá me daba miedo pero también sentía una emoción que no sé describir, ahora me preocupa el futuro para ella, sé que es muy chiquita pero me pongo a pensar en sus estudios y me hago ilusiones sobre en qué escuela va a estudiar, incluso que carreras podría cursar. Me gustaría que estudiara una ingeniería, como sus papás, pero en la ciudad de México. Como mi familia es numerosa quiero tener más hijos, mi esposa dice que no le gustaría.

Bersaín B. 31 años. Casado. Diseñador gráfico y comerciante. Tiene un niño de un año y 9 meses, Santiago.
Cuando termino de trabajar juego con él, salgo a pasear, lo cuido porque es un niño muy inquieto, le encanta estar atrás de todo y hay que ir detrás de él por cualquier cosa. Me gusta hablar con él, que él aprenda a hablar o a decir palabras o buscar el significado de las cosas. Para mí ser papá es maravilloso, un regalo que nunca había imaginado en mi vida, es algo muy bonito. La dicha de ser padre te cambia todo en tu vida, los conceptos o la ideas que tenías de joven te van cambiando paulatinamente, es muy bonito el ser papá, más que nada el compartir tus conocimientos o tu experiencia a alguien que va creciendo y que él va aprender poco a poco. Si Dios me da vida trataré de irle enseñando muchas cosas con el paso del tiempo. Quizá tendría otro hijo, pero así como es él, ya lo pienso, con mi esposa ya lo pensamos mucho porque con uno es difícil y si sale como él (de inquieto) vamos a carrerear más; quizá sí me gustaría tener otro para que no crezca tan solo o tal vez que él vaya enseñándole a su hermanito o hermanita. Dentro de unos años, ¡que ellos me carguen! (risas). Ojalá que los pueda tener mucho tiempo –ya sé que el día de mañana se tienen que ir, buscar su propio destino-,  y tener una unión y una convivencia estable con mis hijos y ojalá que eso perdure, que aunque estemos lejos nunca perdamos la comunicación.

Víctor Hugo. 33 años. Casado. Ingeniero (con maestría). Tiene dos hijas,  Lucía (11 años) y Renata (1 año).
Lucía vive en Veracruz con su mamá y Renata vive conmigo y con mi esposa, su mamá. Me separé de la mamá de mi hija mayor cuando ella tenía como tres años, me fui a vivir a diversos lugares: Puebla (Puebla), Cuernavaca (Morelos), Tapachula (Chiapas) y ahora acá, en Tuxtla Gutiérrez (Chiapas), entonces era y es complicado ir a verla, sobre todo porque teníamos y seguimos teniendo problemas con su mamá, eso complicó que nos relacionáramos a través de su mamá y ella era pequeña, hace ya como año y medio que he podido hablar con ella y escuchar de su propia voz qué es lo que le gusta, qué es lo que hace y qué no. Antes de eso sabía muy poco de su vida personal, sus gustos o lo que le pasaba porque su mamá no me platicaba. Tenía 21 años cuando nació mi primera hija y con la otra 31 pero me he sentido igual con ambos nacimientos, lo que ha cambiado con Renata es que me volví más consciente, sobre todo del medio ambiente porque te pones a pensar que hay un deterioro de las cosas ecológicas, entonces me volví más consciente con eso de cuidar el agua, de no contaminar tanto, eso es lo que ha sido el cambio con respecto al nacimiento de mi primera hija. Con Renata he estado muy involucrado en su cuidado, tengo como propósito bañarla por lo menos cinco de los siete días, a veces no se puede porque está nublado y su mamá la baña a medio día o está enferma y no la bañamos; con mi otra hija también me involucré mucho; creo que esto es cosa de dos, por eso, en la medida de lo que se puede sí trato de involucrarme. Tengo la intención de educarlas en la idea de que experimenten todo  lo posible, ahí chocamos un poquito con mi esposa porque ella es muy protectora. Yo soy de la idea de que deben probar, experimentar, evidentemente algún día o más de una vez se va a machucar, a caer, a raspar, a cortar pero mientras no sea grave, mientras podamos nosotros estar supervisándola creo que es bueno. A veces estoy haciendo alguna cosa en la casa, Renata se acerca y toma las pinzas u otros objetos, si es algo que tiene mucho filo o mucha punta se lo quito, de lo contrario la dejo que toque y se familiarice, por ejemplo con el taladro. Ahora que nació Renata, mi esposa y yo estuvimos leyendo mucho y dentro de toda la gama de opciones que nos ofrece la ciencia moderna, hay una teoría que se llama Del Continuum, que propone estar con los hijos la mayor parte del tiempo, todo lo que se pueda tenerlos contigo y a fuerza de que ellos van viendo cómo hace un adulto las cosas, ellos las van haciendo, obviamente por imitación, se van familiarizando y como que van madurando más rápido. Entonces, yo sí creo que hay que dejarlos que corran, que experimenten, que prueben, obviamente bajo una supervisión, tampoco es dejarlos solos. Dentro de cinco o 10 años a mí me gustaría que mis hijas tuvieran todas esas experiencias para que tengan la capacidad de tomar decisiones acertadas.

Fernando B. 34 años. Casado. Diseñador gráfico. Tiene un niño de un año y tres meses, Leonardo.
La relación con mi hijo, trato que sea lo más cercana posible, como es un bebé lo cambio (creo que es lo único “no mágico”… cagan como gente grande -risas-) le doy de comer, a veces lo baño, juego con él, le canto, trato de leerle algo, pero sobre todo me gusta verlo jugar (imagino que yo era igual de averiguado que él a esa edad). Para mí ser papá significa algo mágico, es aprender todos los días algo nuevo, los niños son grandiosos, me siento tan pequeño cuando lo veo dormir, comer, jugar, explorar; me recuerda que nunca debo dejar de asombrarme del mundo. Por mí tuviera dos hijos más, pero esa preguntase la debían hacer a mi esposa (risas), pienso que los hijos son la extensión de uno mismo. Pues siempre estoy  tratando de ser un buen maestro con él y a la vez un buen alumno, nadie nace sabiendo ser buen padre, así que me veo tratando de ser lo mejor que pueda como padre, chance algún día sea un buen amigo para él.

Daniel G. 35 años. Soltero. Productor cultural. Tiene un hijo de 14 años, Alejandro.
Con mi hijo tenemos reglas y libertad sobre esas reglas. Tenemos reglas de convivencia con nosotros y hacia los demás. No lo trato como un niño chiquito, de hecho creo que muchas veces lo trato como adulto y eso a veces me mete en broncas porque quiero que reaccione como adulto o piense como adulto y obviamente no es así. Se podría decir que la relación con mi hijo me hace pensar mucho, quiero que viva lo que le toca vivir a su edad, a mí me toca recordarme a esa edad y aprender a vivir con él. Para mí ser padre significa realidad. Es como un estado natural y también una oportunidad. Cuando nació mi hijo no lo creía, de hecho cuando me lo mostró el doctor tenía minutos de nacido y yo no podía registrar que ese niño, ese bebé, era mi hijo, lo hice hasta que pasó mucho tiempo. Creo que para sentir tienes que tener una experiencia de vida, con el nacimiento del bebé está iniciando esa experiencia entonces lo que sientes es como preocupación, te preocupan muchas cosas como por ejemplo que se caiga, que se golpee o que desaparezca. Ahora que vivimos los dos en el mismo hogar creo que es una oportunidad. Después de tantas broncas que pasas en la vida siempre quieres corregir cosas pero se escucha muy trillado ese rollo de “es tu oportunidad de ser con tu hijo, de hacer con tu hijo lo que no hicieron contigo”, no lo veo desde ese punto, lo veo como una oportunidad en el sentido de que la única máquina del tiempo es el presente y no hay para atrás, entonces me hace pensar mucho, es un constante pensar, me hace estar activo y es un reflejo también de lo que a mí me falta o lo que a mí me sobra muchas veces. Hay una parte divertida de todo esto, cuando tu hijo empieza a crecer y empieza a tener muestras de su propio pensamiento y te lo comparte y hace sus propias reflexiones, eso a mí me divierte bastante porque a veces pienso cómo resolver un problema y a él se le hace muy fácil cómo se puede resolver y te lo dice. Entonces es como todos los seres humanos, entre más pequeños están más libres de prejuicios y de broncas existenciales y cuando empiezan a crecer ahí es donde está la oportunidad de no pegarles eso, es padre el pensamiento de los niños, es más libre y te ayudan a que se te pegue. Ahorita no pienso tener más hijos. En unos años me veo con mi hijo compartiendo trabajo, riéndonos mucho, llevándonos bien.

Foto: Cortesía de Martín Barrios
Don Ernesto y su hijo Martín / Foto: Cortesía de Martín Barrios

Martín B. 37 años. Casado. Fotógrafo. Tres hijos, José Ernesto (17), Jesús Orlando (14) y Martín Omar (8).
Tengo una buena relación con mis hijos a través del diálogo, de estar al tanto de ellos. Todos los días les pregunto cómo les fue, qué hubo de nuevo, qué les pareció ese día, qué trabas tuvieron. Con Ernesto y Orlando es de manera física, con Martín es vía telefónica, ya que no vive conmigo. Voy a la escuela cuando ellos me lo piden, a las juntas o reuniones y estoy al pendiente de sus calificaciones, cuando alguno baja de calificaciones le pregunto que cuál es el problema, si están enamorados o qué les pasa por su cabeza. El ser papá está difícil, creo que él es la parte angular en tu vida, es quien te da el carácter, no quiere decir que la madre no lo haga pero es la parte recia que uno lleva del padre porque nos lo han enseñado. Está difícil porque muchas veces pensamos que  estamos actuando bien, pero puede que no sea así y tú como padre eres el ejemplo de ellos. No pienso tener más hijos, con los que tengo basta y sobra, comen mucho (risas) y debes tener el tiempo para cada uno de ellos. En unos años con ellos me veo en una relación cordial, tratando siempre de ser el buen ejemplo para ellos y tratando también de darles las herramientas necesarias para que el día de mañana sean unos hombres de bien, trabajadores, nobles, atentos, educados; siempre enseñándoles que luchen por lo que ellos quieran y que sean seres humanos de buenos principios.

Wilson B. 44 años. Casado. Ventas. Tiene tres hijos, Tania Elizabeth (20 años), Bryan Wilson (12 años) y Ángel Emanuel (6 años).
No tengo mucha comunicación con ellos más que a la hora que llego a la casa, casi no los veo en el día pero en la noche ahí estoy y platico con ellos. Lo que más pregunto es de la escuela, ahora que están en exámenes platico con ellos de eso. Mi Tania que se cuide, como ya va en la universidad y tiene novio, es lo único que le pido a ella que se cuide, eso es lo que platico con ella que no me vaya a defraudar,  que no vaya a dejar sus estudios tirados o que acabando sus estudios se va a casar, de nada sirve que estudie si se va a quedar ahí con sus estudios guardados,  ojalá y siga su trabajo, después del estudio que consiga un trabajo de lo que se va a recibir. Con el más chico, cuando hay oportunidad, juego, porque es un laberinto ese hombre. Y el otro, ahora que va a ser el examen para la secundaria, le estoy ayudando, estamos ahí, mi esposa y yo, presionándolo porque si no se les dice nada ahí se quedan echados, hablarle que le eche ganas. Ser papá es lo mejor que puede llegar a hacer un hombre, tener su familia, alguien quien te espere, alguien por quien preocuparte o que se preocupen por ti, eso es para mí ser padre. No pienso tener más hijos, aparte de que ya está cerrada la fábrica, ya no va a ver nada. Si Dios me presta vida, me imagino a la más grande ya con hijos, si es que se casa acabando de estudiar, si es que va a seguir su trabajo después de su estudio, qué bueno. ¿Y cómo me veo con ellos en unos años? Pues no sé cómo me miraría como abuelo (risas).

Alberto. 51 años. Comerciante. Tiene tres hijas Valeria (25 años), Mónica (22) y Ana (de un año)
Mis dos hijas son el resultado de mi primer matrimonio y reconozco que con ellas pasé muy poco tiempo, siempre le di prioridad al trabajo porque quería tener dinero para darle las comodidades que yo no tuve, después el divorcio complicó más las cosas, su mamá se quedó con la custodia. He buscado la forma de componer eso, ahora que están grandes convivimos pero el tiempo que no estuve con ellas no es posible recuperarlo, me perdí muchas cosas y aunque son cariñosas y amables conmigo, sé que no me perdonan no haber estado en algunos cumpleaños, en los festivales de la escuela, en fin, ahora, con Ana veo las cosas de otra forma y trato de ser un mejor padre, claro que a los 50 no tienes la misma energía que a los veinte pero la cargo mucho, la baño, voy a las citas del pediatra, me levanto por las noches si llora. A veces en la calle o en el parque me preguntan si es mi nieta, no me importa, sólo le pido a Dios que me dé la oportunidad de verla crecer.

 

*Publicado en el diario El Heraldo de Chiapas, el 17 de junio 2012.