Alberto Domínguez, músico

Quiero que vivas sólo para mí
y que tú vayas por donde yo voy.
Para que mi alma sea nomás de ti
bésame con frenesí…

Hoy, dos de septiembre de 2020, Alberto Domínguez Borrás, compositor y pianista chiapaneco, cumple 45 años de fallecido; para recordarlo, Desmesuradas hace este pequeño homenaje a quien no sólo realizó música para películas como Perfidia y Casablanca, sino que consiguió colocar y mantener obras suyas en el hit parade de Estados Unidos, poniendo en alto el talento mexicano.

Alberto Domínguez Borrás, nació el 5 de mayo de 1906 en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas y falleció en la Ciudad de México el 2 de septiembre de 1975.

Hijo del pianista Abel Domínguez Ramírez y de Amalia Borraz, descendiente de Corazón de Jesús Borraz Moreno, creador de la marimba de doble teclado; Alberto Domínguez no puede negar su vena artística.

Estudió piano en la Escuela Libre de Música, en la Ciudad de México, y posteriormente ingresó al Conservatorio Nacional de Música de México, donde fue alumno de Julián Carrillo, Silvestre Revueltas y Joaquín Amparán, entre otros grandes de la música.

Junto a sus hermanos, Abel y Armando, formó el grupo La Lira de San Cristóbal, iniciando así su carrera musical. Autor de innumerables melodías, su canción “Frenesí”, escrita originalmente para marimba, fue adaptada al jazz y otros géneros musicales, convirtiéndose en un éxito internacional. Ha sido interpretada por artistas como Artie Shaw, Anita O’Day, Betty Carter, Bing Crosby, Cliff Richad, Eydie Gormé, Glenn Miller, Linda Ronstadt, Pérez Prado y Ray Charles.

Lo mismo ocurrió con su composición “Perfidia”, tema utilizado en diversas películas e interpretado por los más diversos cantantes, como Andrea Bocelli, Antonio Molina, Arielle Dombasle, Armando Manzanero, Bruno Lomas, Charlie Parker, Julie London, Laurel Aitken, La Portuaria, Los Panchos, Los Rabanes, Los Sabandeños, Luis Miguel, Nana Mouskouri, Nat King Cole, Pedro Vargas, Plácido Domingo, Sara Montiel, The Shadows y Xavier Cugat.

Otros temas de su autoría son «Mala noche», «Dos corazones», «Humanidad», «Hilos de plata», «Eternamente», «Di que no es verdad», “Pagar es corresponder”, “Mujer sin corazón”, “Inspiración”, “Un momento”, “Te voy a robar” y “Canción criolla”.

Siendo su música conocida en diferentes países, una de sus preocupaciones fue el derecho de autor, por lo que en 1945, fundó junto a sus hermanos Abel y Armando, así como Alfonso Esparza Oteo y otros reconocidos músicos, lo que actualmente se conoce como Sociedad de Autores y Compositores de México.

Fue nombrado Hijo Predilecto del Estado de Chiapas, en 1964 y en 2011, el H. Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas, creó la medalla al mérito musical “Alberto Domínguez Borrás”.

Disco Alberto Domínguez / Fuente: Web

Frenesí 

Bésame tú a mí,
bésame igual que mi boca te besó.
Dame el frenesí
que mi locura te dio.

Quién si no fui yo
pudo enseñarte el camino del amor;
muerta mi altivez,
cuando mi orgullo rodó
a tu pies.

Quiero que vivas sólo para mí
y que tú vayas por donde yo voy.
Para que mi alma sea nomas de ti
bésame con frenesí.

Dame la luz que tiene tu mirar
y la ansiedad que entre tus labios vi,
esa locura de vivir y amar
que es más que amor, frenesí.

Hay en el beso que te di
alma, piedad, corazón;
dime que sabes tú sentir
lo mismo que siento yo.

Quiero que vivas solo para mí
y que tú vayas por donde yo voy.
Para que mi alma sea nomas de ti
bésame con frenesí.

Hay en el beso que te di
alma, piedad, corazón;
dime que sabes tú sentir
lo mismo que siento yo.

Quiero que vivas solo para mí
y que tú vayas por donde yo voy.
Para que mi alma sea nomas de ti
bésame con frenesí,
bésame con frenesí,
bésame con frenesí.

(Música: Alberto Domínguez Borrás
Letra: Alberto Domínguez y Rodolfo Sandoval)

Poxlones, exposición fotográfica

Del 23 de noviembre al 3 de diciembre en San Cristóbal de Las Casas

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El colectivo de fotografía nocturna Intrínsecos, integrado por Carla Morales, Juan Carlos Martínez, Andrea Morales, y David E. Aguilar, nos ofrecen una vez más su trabajo con la exposición Poxlones, donde conjugan la fotografía nocturna con orbes o esferas de luz.

«Como colectivo de fotografía nocturna hemos tratado de innovar con técnicas que se utilizan en países como España y en general en europa y con lo que han logrado algunos fotógrafos al norte de México. Sin embargo es muy poco el trabajo de fotografía nocturna que se hace al sur de nuestro país».

Dicha exposición, que se realiza en el marco del Festival Tragameluz, organizado por fotógrafos independientes, tendrá lugar el miércoles 23 de noviembre, a las 19:30 horas en La cocina de Don Luigi, ubicada en María Delina Flores No. 33 en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Poxlones, el nombre viene de poxil y significa «remedio», sin embargo, los relacionaban con personajes con dotes excéntricos y sobre naturales, los cuales eran capaces de ver lo que los demás mortales no; podían desde elevarse al cielo y bajar al inframundo y recorrer distancias en cuestión de segundos. Los poxlones eran o son seres magníficos y dominantes de las fuerzas de la naturaleza capaces de transformarse en animales, en líquidos vitales (como la sangre) y en fenómenos naturales (como los rayos, las bolas de fuego o los cometas), responsables de curar o propiciar cualquier enfermedad.

Los abuelos dicen que hay que temerles, que mientras la noche cae el demonio se hace fuerte y grande, es el momento en que sus atributos oscuros se fortalecen, algunos afirman que los poxlones son parte de él. Quienes los han visto aseguran que son bolas de fuego y que comúnmente aparecen en los cruces de los caminos.

Los ancianos también afirmaban que algunas de las cualidades del poxlon son la dualidad de ser un  ente malo o bueno, milagroso o la representación de un brujo o un remedio, es un ser sobrenatural que asume múltiples facetas con formas místicas. Estos seres cuentan con habilidades fantásticas, como la cualidad de ver aquello que los mortales comunes no logran: volar, viajar al inframundo, recorrer grandes distancias en segundos. Son entes que dominan las fuerzas de la naturaleza y que en ocasiones potencian su transformación, por lo regular, en animales, en líquidos vitales como la sangre o se convierten en rayos, cometas o bolas de fuego.

Los antiguos aseveran que como todo ser sobrenatural buscan mantener su fuerza y poder ante los demás poxlones, para ellos, en ocasiones quienes han tenido la suerte de verlo, dicen que se presentan entre ellos batallas épicas en donde al calor de los combates expulsan feroces destellos de luz como cuerpos celestes jugando en un inmenso manto estelar, siempre privilegiados por la luna creciente y las estrellas como testigos.

He aquí el sentido de la exposición que hoy el colectivo Intrínsecos tiene el objetivo de presentar a través de la selección de las imágenes las cuales representan una metáfora del juego con espectros de luz y su sentido revelado y mágico.

 

Soy yo mismo

 

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No pude ponerme a salvo de las palabras.

Y fui derrota, lluvia nocturna, fango.

Después del silencio,

después de ser todos los hombres,

supe que el juego había terminado.

 

9 (fragmento) / Javier España

 

Carla Morales, nació en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Con su trabajo como fotógrafa independiente pretende mostrar la pasión que tiene por inmortalizar cada uno de los instantes que vive. Ha presentado su trabajo en exposiciones individuales y colectivas.

Lluvia

 

Foto: CARLA MORALES
Foto: CARLA MORALES

 

Tengo la piel cuarteada sin el agua

que nace de las fuentes de tus dedos…

Carmen González Huguet

¿Por qué es importante explorar el espacio?

Por Emilio Ruiz

La Expo Ingenio El Espacio abrirá sus puertas este siete de noviembre nos dará la pauta no sólo para cuestionarnos sobre la importancia de explorar el espacio sino también nos llevará de la mano para conocer cómo han sido los pasos del hombre para llegar a cierto conocimiento sobre la posición que ocupa sobre el universo.

La exploración espacial es el pináculo del conocimiento del hombre para tratar de adaptarse a los más diversos entornos. El hombre es el único ser de este planeta que ha logrado abandonarlo, eso demuestra su capacidad de conocer su entorno y adaptarlo para extenderlo a lugares que jamás hubiera sido posible sin el conocimiento del mismo.

Mediante cápsulas informativas puntuales y dinámicas encontraremos cómo el hombre desde siempre ha cuestionado su entorno, de cómo las primeras civilizaciones al observa el cielo no sólo los llevó a respuestas idealistas sino que también se dieron cuenta de que ocurrían ciertos fenómenos que con el tiempo, comenzaron a interpretarlos y utilizar esos conocimientos en su actividad práctica (determinar las épocas de siembra, de cosecha y de sus rituales) que les permitía tratar de tener una mejor vida.

No había una cuestión filosófica. No comprendían a fondo por qué ocurrían esas cosas. Fue hasta el Renacimiento que las personas trataron de dar respuesta a esos fenómenos de manera razonable a través de un método científico (de observar, de analizar lo observado y realizar hipótesis) tratando de dar respuestas a través de un método. Estos estudiosos plasmaban en escritos hechos comprobables, medibles y repetibles.

La exposición que tendrá lugar en el Centro Cultural La Enseñanza en San Cristóbal de Las Casas pretende dar a conocer cómo fue la construcción de este conocimiento y cómo se ha producido tecnología que hoy es utilizada en nuestra cotidianidad, basta decir que la primera computadora que se utilizó para llegar a la luna tenía la capacidad de lo que es una calculadora que podemos comprar en cualquier papelería. Debido a ese desarrollo tecnológico, derivado de las ciencias y de la aplicacion de la exploración espacial nos ha conducido a la tecnología actual.

Hoy tenemos una estación espacial internacional donde se realizan experimentos que en otras épocas y en otras condiciones sería imposible realizar, en ella se estudia minuciosamente el cuerpo humano y lo que le ocurre al estar en el espacio, fuera de la tierra, de las fuerzas de gravedad y en un entorno creado artificialmente por el hombre.

La capacidad que tiene el hombre de sobrevivir fuera del planeta demuestra que se conoce el funcionamiento de nuestra atmósfera, los fenómenos de radiación que producen el sol, el metabolismo del propio cuerpo, gracias al desarrollo de los campos cientìficos, como son la biología, la química, la física, la termodinámica; lo cual nos permitirá ampliar nuestras fronteras que conllevará beneficios y nuevos retos, problemáticas políticas y económicas, nuevos conceptos y quizá incluso poder dar respuesta una de las preguntas que comunmente nos hacemos ¿estamos solos? Como decía Carl Sagan, el divulgador científico estadounidense: «Si nosotros somos la única civilización que existe en el Universo, que enorme desperdicio de espacio.»

También conoceremos algunas de las personas que a través de la disciplina y esfuerzo en su trabajo científico, nos han conducido a descubrimientos extraordinarios o a nuevas formas de ver los fenómenos cotidianos como son los eclipses, la manchas solares, la gravedad, la luz, incluso se intenta dar a conocer que hay un orden razonable en el funcionamiento de los objetos que se pueden ver y aquellos que no se pueden ver por nuestros limitados cuerpos y que gracias a la tecnología creada a partir de la ciencia se pueden estudiar.

Si las personas que lleguen a la exposición salen con estas reflexiones e incluso con dudas que le motiven a buscar una respuesta, habremos cumplido con esta misión.

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Programa de actividades

Programación Expo Ingenio El Espacio
Programación Expo Ingenio El Espacio

Luxinterna, fotografía nocturna

Colectivo de fotografía nocturna Intrínsecos
Colectivo de fotografía nocturna Intrínsecos

Por Gabriela Barrios

Al caer la noche, cuando la tarde oculta sus miradas, cuatro jóvenes se alían con el tiempo y atrapan la luz en intrísecos artificios para convertirla en su cómplice de ese viaje nocturno, para redescubrir la majestuosidad de los paisajes cotidianos.

Carla Morales, Juan Carlos Martínez, Andrea Morales, y David E. Aguilar son alquimistas que recorren en penumbra los caminos ya andados; encienden su luz interna para adentrarse al universo de sombras y formas ocultas para escribir con luz sus ideas y sentimientos.

Ellos son los integrantes del Colectivo de fotografía nocturna Intrínsecos, quienes después de dos años trabajando, han decidido darse a conocer mediante la exposición Luxinterna, en el marco del Festival Tragameluz, organizado por fotógrafos independientes.

Dicha exposición se llevará a cabo el jueves 29 de octubre, a las 19:00 horas en el Bar Café Frontera ubicado Belisario Domínguez #35, Barrio del Cerrillo, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Para conocer más de esta forma de hacer fotografía, poco conocida y difundida, Desmesuradas realizó una entrevista al colectivo.

¿Qué es la fotografía nocturna?
Es una variante de la fotografía de larga exposición, pero diurna, pintar. Tienes que saber manejar los valores para capturar ya sea la vía láctea, la estrella polar, las incorporales, la estrella del Norte. Es un sin fin de conocimientos e ideas porque tienes una lámpara y la usas como un lapicero con el que puedes escribir a partir de la cámara.

Mencionaste pintar ¿a qué te refieres?
Por ejemplo, tengo la lámpara y enfoco hacia mi cámara y empiezo como a pasar trazos de luz que la cámara va captando y se va haciendo el trazo de la lámpara que tengo.

¿Cuál es la mejor hora para realizarla?
La “hora azul” que es a partir de las siete, cuando el cielo se mira azul. Los atardeceres, el ocaso. Si queremos sacar la vía láctea es a las ocho de la noche y los amaneceres.

De Carla Morales
De Carla Morales

¿Qué fue lo que los llevó a que en lugar de guardar su cámara al finalizar el día la sacaran y se pusieran a hacer fotografía de noche?

David: Este tipo de fotografía es más calmada, no hay luz, tienes que checar prácticamente todo. Desde mi punto de vista la toma es como mucho más relax. Tienes que ver, aprender a componer dentro de la luz, aprender la técnica como la hiperfocal. Es más calmada la fotografía nocturna, por la escasez de luz pones al máximo tus sentidos.

Andrea: Me encanta hacer este tipo de fotografía, siento que me puedo expresar mejor, soy más creativa. Me gusta otro tipo de fotografía pero siento que con esta puedo llevar al máximo mi capacidad para hacer lo que yo quiera.

Juan Carlos: Primero quiero dejar en claro que me encanta la fotografía y creo que eso nace a raíz del curso que tomé en línea. Desde la primera foto nocturna que vi me enamoró, es como decir “quiero saber cómo se hace”. En fotografía lo básico, lo esencial, es la luz. Y ¿cómo poder hacer una fotografía si no tienes luz? Era como un reto, era aplicar todos los conocimientos y es como una prueba suprema. La otra parte era también cómo contemplar el tiempo porque la fotografía suele ser muy rápida, en cambio en la nocturna disfrutas más el tiempo porque son exposiciones más largas y juegas más con tu creatividad, con lo que visualizas o piensas y lo transformas en la fotografía con un tiempo, ahora sí el tiempo ya está en tus manos.

Carla: Como colectivo en general hemos de ser un poco antisociales (risas). El hecho de hacer fotografía nocturna te hace estar concentrado y conectado contigo mismo para que te pueda salir bien la foto. Puedes hacer muchos intentos y es mucha pérdida de tiempo también, porque al hacer largas exposiciones lo primordial es el tiempo, el manejo de la luz y todos los principios en la fotografía nocturna se remarcan más porque tienes que tener muy buen manejo de la luz, del encuadre, del enfoque. Muchas veces ya estando en la cámara uno puede checar sus fotos y uno cree que está bien pero una vez que llegas a casa o al estudio y chechas y la ves más en grande te das cuenta que no te salió nada. Creo que tener el control de eso te hace conectarte con todo el conocimiento que puedes tener de la fotografía. Me refería hace rato al hecho de que hemos de ser antisociales porque precisamente es la fotografía que se hace a solas aunque estemos en grupo, cada uno escoge su momento y a lo mejor compartimos cierta cantidad de luz pero nuestros encuadres y las tonalidades que nosotros manejamos al momento de hacer la toma ya depende de cada uno y a diferencia de cuando haces retrato o fotografía deportiva, que la velocidad es demasiado rápida, en esta tienes que tener mucha paciencia.

¿Son muy pacientes?
(Risas) Tratamos, aunque a veces explotamos.

De David E. Aguilar
De David E. Aguilar

Por ahí leí una frase de Mario Bellatín que decía “Nunca se ve tanto como cuando no se puede ver ¿pasa eso en la fotografía?
Creemos que sí porque escogemos los lugares sin luz, muchas veces para decidir cómo los vamos a iluminar o para ver el efecto que nosotros le queremos dar al espacio y enmarcarlo, fotografiarlo con una perspectiva diferente a la que estamos acostumbrados. Podemos estar casi en completa oscuridad pero a la vez estamos ya pensando cómo le vamos a hacer para  iluminarlo o para dibujarlo, entonces el remarcar un espacio o un objeto con la iluminación y el color que queremos, con la temperatura que utilizamos en la cámara hace que le demos otra dimensión u otro aspecto a un espacio que puedes estar en lo cotidiano acostumbrado a ver de manera diferente.

¿Qué han redescubierto en ese andar?
El hecho de explotar todo lo que sabes de fotografía, darle misticismo a las fotos, darle contraste, además aprendes de quienes están a tu alrededor. En lo personal -menciona Karla- ha sido algo que me ha llenado, puede que yo supiera lo básico de este tipo de fotografía pero el ir descubriendo y el ir experimentando ha sido lo más valioso de este tiempo que llevamos juntos. Además que ha habido precisamente eso, el compañerismo de decir: a ver y si le metemos luz aquí, si le metemos luz allá y no sólo el hecho de decir: yo solito le voy a meter luz aquí y no involucro a los demás. Ha sido un trabajo en equipo y a la vez muy individual, aunque suene contradictorio.

¿Desde cuándo se dedican a esta forma de fotografiar?
En noviembre del 2013. Ahí empezamos la mayoría y poco a poco fuimos integrándonos todos. Empezamos en pañales con una sesión que no muy salió y después con la práctica hemos ido mejorando aunque apenas estamos en el principio de este camino.

Después de dos años de realizar fotografía nocturna ¿cuál ha sido el principal aprendizaje?
Hemos aprendido en tutoriales y videos, hemos tomado pequeños cursos pero aún así a la hora que llegas a la práctica puede que no sepas algo, simplemente nos lo preguntamos y ahí sale entre todos. Y conocernos un poco más. Es difícil trabajar en equipo pero el hecho de que tienes que estar muy en calma, muy en paz en ese momento ha ayudado mucho.

De Andrea Morales
De Andrea Morales

¿Qué han redescubierto en su entorno con la fotografía nocturna?
Una forma distinta de ver; por ejemplo: mi casa -comenta David- he hecho fotografía nocturna cuando se ha ido la luz en mi colonia, me pongo con mi cámara, el cielo está estrellado y ya estoy dándole otra perspectiva de ver mi casa. Sería el cambio de panorama que se tiene en la cotidianidad.

¿Y en su interior?
David: Cuando hago fotografía nocturna me siento más calmado más relajado, más enfocado en lo que estoy haciendo.

Andrea: Me ha hecho más paciente (risas) porque soy una persona muy desesperada. Con lo que hemos hecho me he controlado bastante en ese aspecto. Sólo en la foto me pueden mantener tranquila (risas).

Juan Carlos: Me remonto al tiempo y a la paciencia más que nada. Vivimos en un espacio en donde todo es así rápido, rápido, rápido. Al hacer fotografía nocturna me hace disfrutar el tiempo al máximo, a contemplar mejor las cosas, puede ser una cosa muy simple pero dedicarle tiempo, encontrar un encuadre mejor o resaltar algo que no puede decirse en el día con la vida que llevamos, lo valoro.

Carla: Ya de por sí con la fotografía te vuelves muy observador, pero creo que con la fotografía nocturna lo eres más y como vas pensando en posibles lugares en cómo hacerle todo el tiempo vas tratando de imaginarte cómo puede ser de noche; claro muchas veces nos hemos decepcionado porque ha luz cuando llegamos a un lugar no es como la queríamos, pero el hecho de también seguir buscando espacios y momentos nos ha hecho mucho más tolerantes porque podemos también plantearnos un día, un momento y no se da, tenemos que esperar.

¿Cuando decidieron hacer un colectivo?
Hemos visto que en España y en la zona del Norte de México se están haciendo pequeños grupos que comparten fotografía nocturna pero en la zona Sur no se ha hecho un colectivo.

¿Y por qué se denominan Intrínsecos?
Intrínseco es algo que no se tiene que explicar, se da a entender por sí mismo. Entonces al mostrar lo que hacemos, tal vez no sepan cómo lo hacemos, pero no tienes que explicar, es preferible observar lo que tratamos de decir con las fotos a explicar lo que queremos hacer.

De Juan Carlos Martínez
De Juan Carlos Martínez

 

¿Cómo es la dinámica de trabajo?
Depende de los tiempos y actividades de cada uno, tratamos de salir una vez a la semana, muchas veces no lo logramos por las cuestiones del clima y de trabajo pero sino logramos, tratamos de que sea una vez cada quince días. Por lo menos vamos de tres a cuatro horas. Nos citamos a las seis para ir a la locación y terminamos como las nueve.

¿Cuál ha sido el mayor obstáculo que se han enfrentado en este trabajo?
Hemos ido a lugares a intentar tomar fotos y en una comunidad nos pidieron una cuota de un refresco para cada uno de los habitantes del lugar y salía muy caro. Ahora se puede pagar 500 pesos para tomar fotos ahí, pero sigue siendo muy caro, para algo que es por afición.

¿De qué se trata la exposición Luxinterna?
Tenemos la intención de darnos a conocer como colectivo y estamos por presentar nuestras imágenes en distintas redes sociales y páginas de fotógrafos; parte del impulso es participar en el Festival Tragameluz, organizado por fotógrafos independientes. Consideramos que ya teníamos material suficiente como para montar una exposición aunque sólo serán 16 fotos las que presentemos. Que esto sea como el arranque de lo que en realidad venimos soñando desde hace un rato y podamos llevar la expo a otro lugar.

¿Qué sigue de la exposición para Intrínsecos?
Queremos empezar a posicionarnos en las redes sociales, además tenemos un proyecto guardado que nos gustaría que fuera en favor de San Cristóbal; obviamente, nos gustaría que fuera remunerado porque eso nos permitiría comprar material para explotar más aún la fotografía nocturna.

 

 

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En Corto

Luz: Larga exposición
Noche: Vía Láctea
Oscuridad: Lienzo
Velocidad: Larga exposición
Tiempo: Paisaje
Sombra: Arquitectura
Enfoque: Todo
Colectivo: Conjunto

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Javier Sáez Castán presenta su libro Extraños en Chiapas

«El descubrimiento de lo extraordinario dentro de lo más cotidiano, esto es una cosa que me interesa»

Javier Sáez Castán

Javier Sáez Castán/Foto: Emlio Ruiz
Javier Sáez Castán/Foto: Emlio Ruiz

El destacado escritor e ilustrador español Javier Sáez Castán presentó su reciente obra “Extraños”, el pasado siete de noviembre en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, ante un nutrido público de niños, jóvenes y adultos, con una amena charla donde compartió no sólo la entretenida historia de tres monstruos protagonistas del comic sino también de su proceso creativo.

La presentación cierra la semana de talleres que este autor de libros albúm y libros para niños realizó, por segunda ocasión, en nuestro estado, dirigidos a niños y jóvenes de El Ingenio, cuyas actividades se orientan al desarrollo de aprendizajes y habilidades creativas en diversas disciplinas.

Animalario Universal del Profesor Revillod, La venganza de Edison, Los tres erizos, Soñario o diccionario del Doctor Maravillas, Limoncito, La merienda del señor Verde, El conejo más rápido del mundo son algunos de los títulos de Javier Sáez Castán, quien con su nueva publicación incursiona al comic, interesado en ofrecer sus historias no sólo al público infantil sino también a jóvenes y adultos, ya que considera que las historias pueden ser para públicos muy diferentes.

Desmesuradas tuvo la oportunidad de conversar con el autor, quien generosamente respondió cuestiones acerca de sus inicios como ilustrador y contador de historias.

¿Dibujaba desde niño?

Sí, mucho.

¿Desde cuándo comenzó esta aventura?

Creo que desde los tres o cuatro años, me refiero al dibujo, el resto ha sido poco a poco. Empecé a dibujar, a hacer libros de niños, cuentos, digamos, fue hace tanto tiempo que no sé ni cómo empecé.

¿Cómo describiría esa etapa de su niñez?

Un niño normal, el más pequeño de seis hermanos, mi padre era profesor y mi madre estaba en casa con nosotros y había bastantes libros. La compañía de mis hermanos, dibujar, leer con ellos y todo eso pudo ser importante para mi trabajo.

¿En qué tipos de cuadernos dibujaba?

En cualquier papel, sobres, periódicos, todo; eran otros tiempos y no había tantos recursos,  y para dibujar cualquier papel o hasta la pared podía servir.

¿Los niños no hacen esa distinción del material que usan para dibujar?

No, a veces les ayudamos a que tengan material y puedan hacer, dibujar, pintar, creo que no es lo más importante tener materiales de alta calidad, es más bien el ambiente, la disposición, un papel y un bolígrafo es suficiente.

¿Usted dibujaba con lápiz o lápices de colores?

Lápices, bolígrafos, lápices de colores.

¿De qué trataban sus primeros dibujos?

Sobretodo de animales, primero animales reales, porque en un primer momento un gato es un animal fantástico, o sea esa distinción de lo real y lo fantástico para un niño de tres o cuatro años no existe. Un perro es un animal fantástico y un centauro también lo sería; el mundo es fantástico, luego ya empezamos a diferenciar, entonces empecé a buscar animales menos conocidos.

¿Sus cuentos de qué trataban?

Aventuras, fantasía, lo que hacen los niños.

¿Dibujaba cuando estaba triste, enojado, tranquilo, aburrido, feliz o cuando se sentía sólo?

Dibujaba todos los días, es que era una cosa cotidiana, ponía el papel  y me ponía a dibujar.

¿Qué fue lo que le impulsó para dedicarse a la escritura y a la ilustración?

Los propios dibujos me llevaron a descubrir las historias ilustradas, los comics. Descubrí la narración desde la imagen y finalmente también empecé a escribir. Mi primer contacto con los libros fue a través de las imágenes.

¿Quién o qué considera su mayor influencia en su proceso creativo?

Al ser una actividad tan prolongada de tantos años no sé decir cuál fue la mayor influencia, quizá esa situación de la niñez, de estar mucho tiempo en casa y tener libros, el descubrimiento de los libros antiguos, esto sí pudo ser importante. Me interesaban mucho de niño los libros de grabados antiguos.

¿En su proceso creativo qué es primero: la historia o la ilustración?

Es que no veo la diferencia porque veo las historias como imágenes, no escribo un texto y luego lo traduzco a la imagen, estoy viendo una historia en imágenes, el texto aparece más como un complemento, como diálogos, como una acotación, pero el desarrollo narrativo surge como desde la secuencia de imágenes.

Presentación Extraños/Foto: Emilio Ruiz
Presentación Extraños/Foto: Emilio Ruiz

Cuando me regalaron su libro Animalario universal del profesor Revillod, creí que se trataba de una reimpresión de un libro muy antiguo. El formato, la tipografía, la historia, todo me remontó a tiempos pasados ¿Su trabajo podríamos decir que es nostálgico?

No, no lo creo, sería nostálgico si tratara de recuperar un tiempo muerto, yo no veo que esto sea un tiempo muerto, es un tiempo en nuestra memoria; están vivas distintas iconografías, distintos estilos.

La historia del arte está presente en todos lados, entonces no creo que eso sea nostalgia, las imágenes conviven en muchos momentos. En mi caso, esos libros que había en mi casa, muchos libros antiguos, me llamaban poderosamente la atención y me dediqué a dibujar como un dibujante de esos tiempos por una atracción inconsciente, no había nostalgia en eso.

¿Cuál es la temática principal de sus historias?

El descubrimiento de lo extraordinario dentro de lo más cotidiano, esto es una cosa que me interesa.

¿Qué cuento o novela le hubiera gustado ilustrar?

Los cuentos que ya han sido escritos en cierto modo se defienden muy bien ellos solos, entonces me gusta ilustrar como una forma de descubrir historias que todavía no existen, así que no soy tan aficionado a ilustrar un texto. La idea es que las ilustraciones hagan visible una nueva historia, todavía no conocida.

¿A qué hora dibuja?

Por la mañana.

¿Qué busca al impartir un taller?

En primer lugar, es una forma de vida, es decir es una profesión, es parte de mi oficio porque no es fácil vivir de hacer libros, lo digo con sinceridad, entonces prefiero también admitirlo. Esto es una buena oportunidad de trabajar haciendo una actividad muy distinta a la que hago en mi estudio: viajo, conozco personas y simplemente les cuento lo que hago.

¿Qué recomendación le haría a las personas que deseen desarrollarse en el mundo de la ilustración?

Que lo piensen muy bien, que si de verdad les gusta. Es un bonito trabajo, pero es difícil. También una recomendación es que lean mucho y que observen mucho pero no a otros ilustradores, que observen la calle, observen los museos, los mercados, los libros de historia del arte. A veces el ilustrador es un poco endogámico, copia a otro ilustrador. Creo que esa es la mayor pérdida de autenticidad, cuando un ilustrador copia a otro ilustrador que posiblemente copió a otro ilustrador y se produce un amaneramiento, esto es como la mayor enfermedad de la ilustración, osea es muy bueno ver mucho y empaparse de muchas cosas pero no imitar a otro que ya encontró su fórmula.

¿Qué considera que puede hacer el arte ante las adversidades sociales?

Cuando es verdaderamente un arte sincero, es una necesidad del ser humano -del que lo hace y de los demás-; necesitamos imágenes que nos expliquen cómo es el mundo, cada época necesita encontrar la suya así pues un artista tiene que hacer ese trabajo, es una forma honesta, aunque no es fácil explicar qué es esa honestidad.

¿El arte puede sanar?

No me interesa esa posibilidad porque es tanto como decir que el arte es algo para enfermos. Yo creo que no. El arte no es para enfermos es para todos.

¿En este mundo digital aún cree importante la ilustración en papel?

Sí, yo ilustro en papel; el contacto con el papel introduce en el dibujo la consciencia de que estás realizando una acción. Si realizas una acción te puedes equivocar, en cambio en el mundo digital no hay error, borras, vuelves a empezar y esto que parece una enorme ventaja a mí me da lástima, o sea, renunciar al error para mí es como renunciar a algo muy revelador. Dentro de los errores encontramos muchas cosas, entonces a mí me gusta dibujar con papel, sé que me voy a equivocar, que quedan las manchas pero entonces lo que me encuentro es con el acto del dibujo tal cual.

¿Cuándo está en su proceso creativo utiliza música?

A veces.

¿Qué tipo de música?

Pongo la radio.

¿A qué suenan sus libros?

Creo que la posibilidad de encontrar sonido ya dependería del lector, la lectura deja mucho espacio al lector, él es el que puede imaginar si tiene sonido o no.

¿A qué suena México y con qué color lo ilustraría?

México tiene una riqueza inmensa de sonidos y de imágenes, a mí me interesa el blanco y negro, entonces me gustaría pintar a México con el blanco y negro y buscar unos pocos colores, simples, básicos, pero más allá del color me interesan las formas, los contrastes,  el dibujo.

¿Qué tiene de diferente «Extraños» con los anteriores trabajos?

Es el primer comic que hago.

¿Qué tiene de extraño «Extraños»?

Si lo digo voy a contar el final, entonces mejor cómprenlo.

Libro Extraños/Foto: Emilio Ruiz
Libro Extraños/Foto: Emilio Ruiz

Te invitamos a escuchar la presentación del libro:

Con derroche de creatividad, concluye taller de Rubén Segal en San Cristóbal de Las Casas

Rubén Sagal/Emilio Ruiz
Rubén Sagal/Foto: Emilio Ruiz

El círculo abierto es el título del taller que impartió por primera vez en Chiapas el artista, director y docente, Rubén Sagal, dirigido a directores, actores, bailarines, cantantes y músicos de diversas partes de la República, promovido por el director de escena Jorge Escobar.

Desmesuradas tuvo la oportunidad de platicar con este creador argentino, que ha viajado a diversos lugares del mundo motivado por el amor a la docencia y el deseo ferviente y honesto de querer trabajar para unir a la gente que llega a sus talleres, a través de la “Ley del ritmo”.

Texto: Gabriela Barrios García/Foto y Video: Emilio Ruiz

¿Imparte solo los talleres?
No, siempre vamos en equipo, cuando las condiciones lo permiten, porque a veces es difícil por costos viajar entre muchos y que se pueda asumir un gasto para trasladar a cuatro o cinco del equipo, pero lo que hacemos a veces es compensar con que alguien del lugar se integre, acá está haciendo de músico-acompañante Paco (percusionista de Chiapas) y fantástico como si hubiéramos trabajado toda la vida juntos.

No nos gusta dar ningún tipo de taller o seminario individualmente, porque parte de la pedagogía que buscamos es no estar centrado en la figura de alguien, no es un concepto de que es un «maestro», un «gurú» al que hay que seguir ni nada, es como un equipo que se encuentra con otro equipo, igual que pasa en el teatro, un grupo de gente que prepara algo, que va a compartir la mesa con los que vienen y allí estamos todos a la mesa.

¿Cómo logra la integración de los participantes?
La primera cosa es que uno tenga el deseo ferviente y honesto de querer trabajar para unir a la gente que viene al taller, más que hagan bien las cosas, que las hagan juntos, como si fuese la primera condición interna, que vino casi como genética, el deseo de un latido compartido, como una pulsión hacía eso, a romper lo individual, por lo menos por un rato, después las herramientas que a veces usas para eso, que también fueron encontradas intuitivamente, no fueron elaboradas, fue por trabajar a través de la percusión, de las vibraciones sonoras, del ritmo como concepto de ciclos de tiempo y espacio, que son como cosas más grandes que uno mismo, entonces sirven para aglutinar a la gente más allá de la consciencia.

¿Cuál sería el objetivo que busca en cada participante?
La expansión de la consciencia.

Jorge Escobar, director de escena que hizo posible el taller de Rubén Segal / Foto: Emilio Ruiz

¿Cómo hace con el manejo de los egos?
Si puedes lograr que se levante un poco la vibración hacia una expansión de la consciencia, la consciencia naturalmente va ir haciendo un recuerdo de que somos más altruistas, más compasivos que egoístas-egocentristas. Es decir, de hecho la Ley del Ritmo que no la he enunciado yo, de ninguna manera, es patrimonio del cosmos,  habla de que el ritmo rompe la rutina, de alguna manera rompe el movimiento del círculo vicioso del control y genera un movimiento en espiral de expansión de las emociones y la consciencia, por lo tanto el individuo pasa a ser parte de un todo más grande que él, y eso es una forma más sutil; pero ellos no están pensando en eso mientras hacemos los trabajos, ni siquiera lo decimos, pero sí se siente la búsqueda de que encontremos, al menos por instantes, una sensación de sincronisidad y de unidad, aunque después se pierda, porque en el instante siguiente que piensas «uyy lo encontré, lo quiero mantener», se te escapa.

El concepto de la sincronicidad de que hablamos no es algo utópico  ni una cuestión mística, es un funcionamiento natural de todo el cosmos y del universo; a veces creemos que cuando tenemos un hecho sincrónico de encontrarnos con alguien en quien se estaba pensando o de estar buscando un libro y de repente éste cae en mis manos, eso parece mágico; no es mágico, es uno que dijo: me subí a la danza de la vida por un ratito y me parece mágico porque como no estoy subido todo el tiempo a eso y estoy pensando en mí, en mí, en mí, me quedo fuera de la danza de la vida. Entonces la idea es esa: que puedan tener instantes fugaces, aunque sea un segundo de un latido, entre todos quizá ya afecta para mucho tiempo.

¿Cómo ha sido su experiencia en este taller que concluye?
Muy emocionante, muy rico de entrega entre todos, de derroche de creatividad; de un vivir como una especie de proceso, primero sentirnos como todos cada uno en su trinchera y de repente cómo se fue disolviendo eso a lo largo de la horas y cómo de a poquito vamos entrando en una especie de célula comunitaria que probablemente hoy alcance su momento justo de hervor cuando nos tengamos que separarnos; es como si podemos empezar a trabajar desde otro lugar cuándo nos vamos a separar, pero igualmente esa separación también es ilusoria.

¿Cuál es la función social del teatro?
Desde ya transformar al individuo, devolverle la creencia de que todos somos actores, en el sentido de que todos, hagamos lo que hagamos, tenemos que ser altamente creativos, felices y dichosos en lo que estemos haciendo, no es que el actor es el que está arriba de un escenario.  El actor puede ser una persona que limpia las calles, el asunto es si eso que está haciendo le hace dichoso, le hace sentir que socialmente está aportando luz y no oscuridad, porque lo que está haciendo le está gustando, si no te gusta, aunque estés arriba de un escenario igual no va a ser luminoso. El teatro es para mí, accionar, hacer desde el ser. Entonces, si lo que se llama teatro convencional le sirve de espejo a los espectadores para que se pongan en acción y no se quede en aplaudirle a los que están arriba de un escenario porque creen que son buenos moviéndose o declamando, entonces sí sirve, sino no sirve. Si se queda en potenciar lo egoico no sirve, no es la función del teatro potenciar los egos, ni la vanidad, ni el exitismo ni nada de eso, para mí es expandir los corazones de la gente.

¿Cómo describiría la creatividad?
Es el acto más sublime con el que un ser humano se puede manifestar, casi te diría como el estado de generosidad permanente, tal como nos han llegado las cosas. Nosotros estamos rodeados de creación y nos vino gratis, todo, las montañas, los mares, los océanos, los lagos, las plantas, piedras, el sol, las estrellas, las órbitas, las galaxias, no costó un peso; lo hemos recibido generosamente y esa creatividad es un acto generoso que viene de hace millones de años, reproduciendo y expandiendose. Para mí es la definición más ajustada de que somos obras de arte viviente que tiene que manifestarse generosamente tal como nosotros hemos llegado hasta aquí.

¿Qué tipo de música utiliza en sus talleres?
De todo, cuando podemos la música en directo y mucho es música improvisada en función de las cosas que hacemos. Hace muchos años empezamos solamente con instrumentos de percusión pero después eso era poco porque sólo te llevaba algo a tierra, entonces hubo que agregar cuencos, instrumentos de viento porque busco llenar el espacio de otras vibraciones sonoras para que no quede solamente limitado a la tierra y que hayan más elementos vibracionales allí dando vuelta. Cuando no podemos venir muchos músicos en directo a sostener eso, incluso a veces usamos coros que vienen ayudar y a cantar en directo para también poner la vibración de la voz, cantan mientras la gente se mueve o hace el ejercicio; tenemos música grabada y allí hay de todo de todo lo que nos fue llegando, de todos los países, de todas las culturas y vas mezclando para que no hayan fronteras tampoco sonoras en ese sentido.

¿Qué sonidos le resultan interesantes?
Cualquiera en el momento, ayer justamente estábamos haciendo un ejercicio y después hablamos de algo y justo hubo como una mesa que se le cayó a alguien que estaba ordenando allí e hizo como una especie de sonido acertivo, es como si hubiera confirmado lo que estábamos comentando en ese momento, se puede decir un sonido de una mesa cayendo no es bonito pero en ese momento fue el mejor sonido que podíamos tener para ese momento, entonces es difícil responderte eso. Cualquier sonido en el momento justo que esté en sincronía con lo que está sucediendo, es el mejor.

¿Qué es para Rubén Segal el ritmo?
Es el camino que yo elegí para encontrarme con los seres humanos.

¿Qué es el ritmo universal?
Es la no polaridad, es la sensación de un todo magnificiente más grande que nosotros, por lo cual todos quedamos sumergidos en esa pulsación y teóricamente sin diferencia, por eso sin polaridad, sin cultura, sin identidad, da lo mismo. Es un latido que nos afecta a todos por igual.

¿Qué es el ritmo en el teatro?
Es que no se puede separar de lo otro que te he dicho, porque si el teatro es la condensación de una vida, es aplicar ese cuento a cualquier obra, es como si te dijera: toda obra de teatro tiene un pulso, hay que encontrarselo para que cuando uno la trata de montar le encuentre justo la pulsación que tiene para que el público también se sienta transportado y no que esté separado, actores por un lado, público por el otro. El teatro es un desprendimiento del ritmo, no es una herramienta exterior que hay que ponerla en marcha, no puede existir el teatro sin el concepto de espacio-tiempo.

¿Cómo suena el ritmo?
Infinito sonido, el silencio es ritmo también.

¿Se siente el ritmo?
Yo creo que más se percibe, se es, no estamos hablando de percusión, una cosa es la percusión eso es un método para manifestar exteriormente los ritmos que están dando vuelta por allí, pero un ciclo lunar es un ritmo que quizá no lo estás sintiendo con la consciencia pero son 28 días o 26 mil años en un calendario Maya, es decir, tiene muchas dimensiones de ciclos en las que estamos sumergidos. Por eso digo que es más un tema no emocional, es un tema más grande, porque lo emocional puede estar metido dentro de la personalidad y esto es parte del ser, por eso digo que ser ritmo es integrarse a todos los ciclos que se les está rodeando todo el tiempo, a veces son ciclos de un segundo de un minuto, ciclos de tres años, ciclos de siete años.

¿Todos tenemos ritmo?
No estaríamos vivos sin eso, somos concebidos bajo eso, el espermatozoide y óvulos no pueden fecundarse hasta que no laten al unísono y eso está comprobado por microscopia electrónica, vienen en una vibración distinta hasta que no oscilan al unísono no se produce la fecundación.

El primer tejido que se forma una vez que tú eres la célula en el útero, el corazón, entonces qué hace el corazón, empieza: tun, tun, tun. Y allí se organiza todo y viene de un corazón más grande. Es un patrimonio de la humanidad, ni siquiera de la humanidad, no está sometido a los humanos, las piedras, los minerales, más allá del planeta tierra, es como una gran sinfonía de pulsaciones.

¿Cada territorio tiene su ritmo?
Pareciera que intrínsecamente hubiera. Hay un antropólogo que dice que la música en realidad es un reflejo sonoro de las estructuras rítmicas que ya tenemos adentro. Probablemente en cada región, por los motivos que sea, que los desconozco, porque deben tener que ver las estrellas del sol, la concepción, el tipo de minerales, el tipo de fauna, el tipo de flora, todo lo que rodea a una región, seguramente late en una determinada frecuencia; por lo cual el reflejo hacía afuera de ese pedacito del cuerpo-tierra, de ese pedacito de riñón en una zona del cuerpo grande, late en una cumbia. Por eso los lenguajes son también modificaciones del ritmo de cada región, por eso se modifica el ritmo y el lenguaje apareció,  y aparecen las distintas lenguas como parte de la sonoridad de cada parte de un todo.
 
Es como el cuerpo humano, está todo en sincronía, pero cada organito, cada sistema, cada hormona o cada intercambio químico tiene su propio proceso, no todo es igual en la misma pulsación, igualmente hay un señor que está allí marcando un poco el recordatorio y a veces tiene que acelerar porque necesitan adaptarse a los cambios, pero siempre hay algo que está sosteniendo, que no es mi voluntad.

 

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Silueta

Lugar de nacimiento: Nací en Buenos Aires en el año 1959.
Edad: Ahora 55
Número de hermanos: Ninguno.
Estado civil: Casado.
Número de hijos: Tres hijas.
Pasatiempos: Viajar, leer, seguir aprendiendo, seguir conociendo gente.
Música: Si te tengo que nombrar a alguien Stevie Wonder, pero es mentira, es por el amor que le tengo a Stevie Wonder, pero no es sólo eso.
Película: Los puentes de Madison, pero también es casi limitar a algo que es muy grande, es como si te dijeran un sólo libro, no, es como un multiverso.
Obra teatral: Ahorita podía decir una, hace poco vi una que se llama Terrenal, pero me fascinó pero tampoco es “la obra”, esa fue la obra de ese día, de ese momento, que para ese momento era perfecta, que queda inspirándome adentro, pero que no es la única, lo mismo con la música.
Comida: Soy vegetariano.
Rituales: Meditar, si puedo un poco cada día; encontrarme con la gente en los talleres como meditación en movimiento, pero no tengo como una estructura de rutina muy muy fija, a veces medito con música a veces en silencio, a veces me pongo a bailar, algo así como para tener momento del día de conexión interna.

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En Corto

Teatro: Vida
Actor: Yoshi Oida
Personaje: Hamlet
Enseñanza: Los humanos
Aprendizaje: Viajar
Expresión: Movimiento
Creatividad: Generosidad
Música: Ramiro González
Movimiento: Circulares
Cuerpo: Integrado
Ritmo: Latidos

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