Loved in Guanatos

Trópico de lenguas

en un ascensor de tequila.

Los minutos pasan

y mueven sus dedos de fu y fa.

 

En medias de seda negra

mis manos buscan a mis hijos,

la piel de tus piernas los bendice, los nombra.

 

El beso:

gaviotas de saliva,

aceitunas y ciruelas.

 

En la cama,

el vino tinto de tus tetas

es el marketing

de los sex shops y los moteles.

 

Acaricio tu sexo

de gran turismo,

de quetzal, ámbar,

maíz y hierbabuena.

 

(Bebo tequila de tu boca)

 

Y bajo las sábanas

ansiosos y sedientos

cerramos los ojos,

y mido tu desnudez

con el tutifruti de tu pantaleta en mis dientes.

 

Y voy contigo

con mi vida entera,

y gimes tu deriva

y alardeamos un mar con nuestra sangre,

y estrechamos nuestras manos

mientras el mundo se viene abajo.

 

tus dedos en mi espalda:

la primera ciudad que se desploma.

 

Nos abrazamos

la la la la

La la la la

 

Foto: Bill Henson
Foto: Bill Henson

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Loved in Guanatos / Luis Daniel Pulido (Tuxtla Gutiérrez, 1970.)

Poemario: El Blues de Spider Man. Tortillería Editorial. 2006. Chiapas, México.

Amanecer

Imagínate tú…

Imagínatelo tú por un momento.

 R. A.

 

La estrella aún flotaba en las aguas.

Río abajo, a la noche del mar, la llevó la corriente.

Y de pronto la mágica música errante en la sombra

se apagó, sin dolor, en el fresco silencio silvestre.

 

Imagínate tú, piensa sólo un instante,

piensa sólo un instante que el alma comienza a caerse.

(Las hojas, el canto del agua que sólo tú escuchas:

maravilloso silencio que pone en las tuyas su mano evidente.)

 

Piensa sólo un instante que has roto los diques y flotas sin tiempo en la noche,

que eres carne de sombra, recuerdo de sombra; que sombra tan sólo te envuelve.

Piensa conmigo «¡tan bello era todo, tan nuestro era todo, tan vivo era todo,

antes que todo se desvaneciese!»

 

Imagínate tú que hace siglos que has muerto.

No te preguntan las cosas, si pasas, quién eres.

Procura un instante pensar que tus brazos no pesan.

Son nada más que dos cañas, dos gotas de lluvia, dos humos calientes.

 

(¡Tan bello era todo, tan nuestro era todo, tan vivo era todo!)

Y cuando creas que todo ante ti perfecciona su muerte,

abre los ojos:

El trágico hachero saltaba los montes,

llevaba una antorcha en la mano, incendiaba los bosques  nacientes.

El río volvía a mojar las orillas que dan a tu vida.

El prodigio era tuyo y te hacías así vencedor de la muerte.

Foto: Daria Endresen
Foto: Daria Endresen

 

Amanecer / José Hierro (Madrid, España. 1922 – 2002)

De sólo imaginarme…

De sólo imaginarme que tu boca
pueda juntarse con la mía, siento
que una angustia secreta me sofoca,
y en ansias de ternura me atormento…

El alma se me vuelve toda oído;
el cuerpo se me torna todo llama
y se me agita de amores encendido,
mientras todo mi espíritu te llama.

Y después no comprendo, en la locura,
de este sueño de amor a que me entrego;
si es que corre en mis venas sangre pura,
o si en vez de la sangre corre fuego…

Foto: André Adolphe Eugène Disdéri
Foto: André Adolphe Eugène Disdéri

De sólo imaginarme… / Alice Lardé de Venturino

antiícaro

antiícaro, no quise yo volar , sino caer ;

por eso escribo , para dejar de soñar ,

para dejar el vuelo a los pájaros

y a la memoria ; pero heme aquí

con luengas alas urdidas en el polvo

del sueño y ataviadas con el plumaje

del tiempo sin el tiempo ; por eso escribo ,

para caer y apuntalar con estas letras

mi cuerpo y forzarlo a descender

en esta página , tatuada ya por el peso

todo de mi sangre ; y así , desleído

y cercenadas mis alas con el filo

de tus párpados , yace mi cuerpo

desangrado entre renglones , caído ,

terrestre , soberbio ; y aún señalado

por el dédalo de Dios y la niña de tus ojos

que trazan mi destino , antiícaro ,

no quieres tú volar , sino leer ;

 

Foto: Takeyoshi Tanuma
Foto: Takeyoshi Tanuma

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

antiícaro / Balam Rodrigo (Villa de Comaltitlán, Chiapas. 1974)

Poemario: Icarías. Ed. Literal, Serie: Limón Partido. México. 2010

He aquí que tú estás sola y que estoy solo…

He aquí que tú estás sola  y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y  yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.

Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra , a flor, hueles a amor, a ti,
hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en nuestros brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.

Foto: Harald Hauswald
Foto: Harald Hauswald

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

He aquí que tú estás sola  y que estoy solo… / Jaime Sabines (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 1926 – Ciudad de México. 1999)

 

 

Quimera, ven

Te veré. Silueta de mis sueños.

Tú vendrás, y taladrando espacios

inundarás las inmensas

cavidades de mi vacío.

 

Consumirás mi fuego

con tus brazos

e hilvanarás tus venas

con las mías.

 

Tú ya vienes, amado.

Por entre los huecos

de la distancia,

puede entreverte mi nostalgia.

 

Te presiento, quimera.

Si vinieras,

a través de tus ojos me hundiría

grabándome en tu idea, eternamente.

Foto: Tadahiko Hayashi
Foto: Tadahiko Hayashi

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quimera, ven / Ofelia Narváez Rincón (Copainalá, Chiapas. 1928 – Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 1989)

Fuente: Poesía en voz alta. Antología para jóvenes. Volumen tres, tomo II. Secretaría de Educación Chiapas. 2002. Serie: Lecturas sobre la realidad chiapaneca.

No somos más que un pañuelo…

No somos más que un pañuelo

agitado por el viento de los muelles.

Nuestro deseo es llegar

pero siempre nos vamos.

Somos una risa interrumpida por el invierno;

una mañana con sol súbitamente invadida

por los ejércitos de las nubes;

una tarde tranquila sorprendida por la lluvia;

una noche con la luna

cubierta de pronto por el temporal.

Pero… somos y eso no nos lo quita el viento.

 

No seremos, pero hemos sido.

Sirva esto para seguir andando

por el camino siempre interrumpido,

para saber que nuestros ojos

siempre podrán distinguir

las figuras que viven en la otra orilla del abismo.

Foto: Ulises Escudero
Foto: Ulises Escudero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hugo Gutiérrez Vega (20 de febrero 1934. Guadalajara, Jalisco)

Poeta, actor, diplomático, humanista y periodista- El lunes 1 de diciembre, en el marco de la quinta edición de la cátedra que lleva su nombre, la Universidad de Guadalajara le otorgará el Doctorado Honoris Causa.

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Hoy, 25 de noviembre del 2014, Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, leemos en el diario El Universal, que el cuerpo de una mujer fue hallado en los baños públicos de la estación Constitución de 1917, de la línea 8 del metro en la ciudad de México.

No hay más información. Surgen las interrogantes. ¿Quién es ella? ¿Qué le pasó? ¿Por qué? ¿Cómo?

Silencio… silencio…

 

Foto: Beksinski Zdzisław
Foto: Beksinski Zdzisław

Huelga

Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.

Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.

Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.

Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.

Gioconda Belli

La expiación

Estoy aquí detenido, en medio, sin objeto.

Puede caer el mundo sobre mi cabeza

y con el mundo los hombres y los animales.

Mas yo busco las piedras, las más profundas piedras,

busco las iglesias y las piedras de las iglesias,

las piedras de los apóstoles y de los profetas,

las piedras de las piedras.

 

Porque sólo las piedras lloran

y tienen ojos

y están tristes en mitad del camino

como yo, que soy una piedra sin límites

cansado y sin océano.

Foto: Juan Rulfo
Foto: Juan Rulfo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La expiación (fragmento) / José Revueltas

Dame mi soledad

Quiero que me hagas el olvido

como antes me hacías el amor

 

Vendrás.

No tengo ganas de arreglar el cuarto

donde descansaremos o haremos el amor

(según el ánimo, la luna llena

el tráfico con que te hayas enfrentado).

Debería hacerte de comer, lavar los trastes,

así como llevé tu traje a la tintorería.

Pero hoy no tengo ganas de hacer esas cosas,

de vivir el lugar común en que vegeto

junto con las vecinas de abajo y de arriba.

 

El viento de la tarde me recordó el mar,

después vino la lluvia y con ella los sueños.

 

Hoy quisiera acostarme sobre la arena húmeda;

navegar hasta que el cansancio nos deje a la deriva;

liberarme de las cuatro paredes de la rutina;

amanecer sin prisa, buscar leña

y hacer una fogata a la orilla de un río;

aprender los caminos de tus ojos

como si fueran los de un desconocido;

navegar o convertirme en espuma,

en alga, en estrella de mar, en erizo;

pero ya ves,

tu burocracia sólo me da la posibilidad del sueño

y aunque somos amantes, yo cada vez te siento

más esposo y menos compañero.

Foto: Gilles Caron
Foto: Gilles Caron

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dame mi soledad (fragmento) / Marisa Trejo Sirvent (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 1956)

Fuente: Poesía en voz alta. Antología para jóvenes. Volumen tres, tomo II. Secretaría de Educación Chiapas. 2002. Serie: Lecturas sobre la realidad chiapaneca.