Querida Elena, te abraza Chiapas

Elena Poniatowska Amor ha pisado una vez más las tierras chiapanecas para ser condecorada por su máxima casa de estudios, honor que se le confiere por primera vez a una mujer. Vino para recibir homenajes, atenciones oficiales y admiración de sus lectores y los jóvenes estudiantes que la acaban de descubrir.

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Poniatowska Amor condecoró con olivos, tejidos magistralmente mediante el lenguaje, para demostrar su amor y admiración a esos hombres y mujeres chiapanecos que han caminado en diversas épocas y cada uno desde su oficio, han enaltecido no sólo su origen sino a la humanidad.

Y a nosotros, los chiapanecos de ahora, nos ha dejado todo el amor que es capaz de dar esa mujer que ha vivido cada lágrima, cada piel, cada voz y cada rincón de nuestro país. Nos regaló un himno.

Compatriotas, que Chiapas levante una oliva de paz inmortal… «la herencia Maya es tan fuerte en los chiapanecos de hoy como lo fue en la poetisa muerta (Rosario Castellanos) por accidente en 1975».

Y marchando con paso gigante a la gloria camine triunfal… «Chiapas ha dado grandes poetas y notables escritores. Las mujeres de Chiapas, tanto las llamadas coletas como las indígenas, han dado extraordinarios ejemplos de bravura».

Si es horrible entre extraños la guerra, a la patria es infame acabar… «Chiapas es uno de los estados más pobres y más desgraciados de la República, porque en Chiapas no hay caminos, porque no hay escuelas, no hay periódicos, porque los gobernadores en vez de ocuparse del engrandecimiento y prosperidad del país se dejan cegar por la ambición y sólo se afanan en hacerse ricos a expensas del estado… Esto ha sido la triste historia de Chiapas, esa es su historia actual».

Nuestra condecorada escritora nos habló del doctor Belisario Domínguez…»Pero nadie tan valioso, ningún chiapaneco más reconocido que el Héroe Belisario Domínguez nacido en Comitán el 25 de abril de 1863. Como muchos de los grandes médicos mexicanos Belisario salió a París a estudiar medicina, farmacología; allá vivió 10 años y 5 meses, y regresó a Comitán a ejercer su profesión y a atender gratuitamente a los pobres, sus hermanos, a regalarles medicamentos y atender partos en rancherías y pueblos. En vez de cobrarles repartía su propio dinero, hasta camas de tablas les hacía y en menos de que canta un gallo se ganó la gratitud y el amor de todos los habitantes de Comitán. En París, en pleno invierno, se había quitado su chaleco bajo la nieve y se lo había regalado a un pordiosero. Rublo, su mejor biógrafo, llegó a la conclusión: «No le gusta el dinero, dice que no quiere ser su esclavo que el dinero es un tumor putrefacto».

El 7 de octubre de 1913 -continua- el Senador Belisario Domínguez Palencia fue asesinado en el panteón del pueblo de Xoco en Coyoacán en la ciudad de México, cuatro hombres lo secuestraron en el Hotel Jardín, en el que se hospedaba en México, y entre muchas otras malas noticias se murmura que le cotaron la lengua. Así murió uno de los grandes héroes de la historia de México, un hombre que con sus acciones y sus nobles palabras abrió las puertas de la esperanza, uno que denunció con valentía lo que otros callaban, un hombre que puso los fundamentos de la dignidad de México.

Realizó una semblanza de la vida y obra de Rosario Castellanos… «Aunque Rosario fue una hacendada, una blanca enmedio de indígenas, una privilegiada, una terrateniente, se alió a los más pequeños, y su desasimiento y abandono la conmovieron de por vida. El apellido Castellanos es un apellido de caciques, y de finqueros, es uno de los apellidos del poder y del clan. Al aliarse a los indios, Rosario traicionó su herencia familiar y se descasta, rechazada antes, ahora será doblemente rechazada, los coletos le darán la espalda. A Rosario le importó la suerte de los chamulas, y aunque no aprendió tsotsil su obra entera es de admiración y de defensa.

Mencionó también a su amiga zinacanteca Rosi, como ella la llama… Rosalinda Gómez Velasco nacida el 5 de marzo de 1985 en Chiapas habla español y tseltal, tiene 28 años y 5 hermanos, vivió en una casa con muchas carencias y conoció su primer libro al sacarlo de un estante de su salón de clases en primero de primaria… Rosi no tenía consciencia de esos dos extremos, para ella todos somos iguales y nada dentro de su mente marcaba la diferencia, fue crucial el abrir los ojos, salir del mundo indígena y entrar a la academia, primero en San Cristóbal y más tarde en la UNAM, donde la admitieron hace un mes en agosto de 2014 en la unidad de posgrado de estudios mesoamericanos.

Así podríamos seguir hablando del discurso de Elena Poniatowska, conocer a Elena, va más allá de este discurso, al leer la obra de esta gran escritora es conocer y admirar a esas mujeres y otras, que han transitado en el país como Tina Modotti, Pita Amor, María Izquierdo, Elena Garro, Frida Kahlo, Nahui Ollin, Leonora Carrington, por mencionar algunas: «las mujeres caminan, sudan, aman, son colchón de tripas, dan a luz, se acostumbran a la muerte. Cada una tiene su muerto adentro».

«Muchas gracias por escuchar» (palabras que colocan punto final a sus discursos)

Y ojalá así sea, que sigan resonando en la conciencia de quienes la escucharon, palabras que trascenderán el tiempo y el espacio: 

Querida Elena, gracias por tu admiración a Belisario Domínguez, gracias por tu amor a Rosario Castellanos, gracias por tu valentía, tu coraje y tu entrega, gracias por tus letras, gracias por tu amor a México. Gracias por venir a Chiapas.

Obra de jóvenes chiapanecos en Espejitos de Papel

  • Busca editorial puertorriqueña nuevo horizonte para creadores.

Entrevista por Gabriela G. Barrios García y Leticia Bárcenas González

 

Herminia Alemañy y Edgardo Nieves, editores de Espejitos de Papel Editores

 

Hace más de un mes, la escritora, investigadora y profesora Herminia Alemañy-Valdez y el poeta y narrador Edgardo Nieves-Mieles, visitaron por octava ocasión nuestro estado de Chiapas, ahora en su faceta de editores para presentar la colección de diez plaquettes, de la colección La 5ta. Esquina del Viento de Espejitos de Papel Editores, con ocho poemarios y dos relatarios.
Cinco autores son de Chiapas: Fabián García Gómez con la obra “Motivos secundarios”; César Trujillo con “Laberintos (poemas donde la belleza se arruina hermosamente)”; Rodolfo Girón con «Versiones minimalistas acerca del poema o el estúpido martirio del escribiente»; Fernando Trejo con «Las alas de mis ensoñaciones que son pájaros» y Ameth Rivera con «Rosas i Spinettas».
Además  del costarricense Víctor León Leitón con la obra “El color de la velocidad» y por supuesto, los puertorriqueños Herminia Alemañy-Valdez con su poemario «Lentejuelas, canutillos y chaquiras»;  José Liboy Erba y Edgardo Nieves-Mieles con «Las aventuras del pez gato» y «El maligno fulgor de la desdicha»y el poemario «Con las peores intenciones de Edgardo Nieves-Mieles.
En diversos foros de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula de Córdova y Ordóñez, San Cristóbal de Las Casas y la Ciudad de México, los entusiastas escritores y editores presentaron estos títulos como primicia: “este es un regalo que quisimos hacer a Chiapas; esta es la puesta en circulación de los cuadernos, no han sido presentados en Puerto Rico, aunque todo mundo está a la expectativa”.
Desmesuradas tuvo la oportunidad de charlar brevemente con ellos; compartimos el contenido de la plática:

¿Por qué jóvenes chiapanecos?
EDGARDO: Tomamos este proyecto con la intención de no solamente dar la oportunidad a que los jóvenes poetas de nuestro país se conocieran fuera, pensamos en que también hubiese la posibilidad que los mexicanos, costarricenses, cubanos y de otras naciones de nuestros países hermanos tuviesen la oportunidad de publicar en «Espejitos de papel Editores” y en la “Editorial Indómita”. Como llevamos viajando todos los años, habíamos tenido la oportunidad de conocerlos y percibir que no sólo eran los autores de un buen poema. Nos amistamos y nos arriesgamos con cinco chiapanecos. Fue cuestión de un mes antes de salir para acá, robándole el tiempo al trabajo de ella y al mío de la casa para poder armar los libros. El requisito era que fueran buenos libros, representativos de las voces de cada uno de ellos.

¿Cuántas visitas llevan a Chiapas?
HERMINIA: En mi caso, he venido a Chiapas desde 1999. El 2002 lo viví aquí, estaba enseñando. Y a veces venía tres o cuatro veces cuando estaban los  proyectos de intercambio entre la Universidad Autónoma de Chiapas y la Universidad de Puerto Rico. Desde el 2007 mínimo una vez al año estamos regresando.

EDGARDO: Yo caí del cielo a su vida…

¿Herminia, confiesa, cayó o te buscó?
HERMINIA: Él dice que no, pero me buscó. Un día que estaba aburrido (risas).

¿Cuánto tiempo llevan juntos?
Ocho años.

¿Cuántas veces han venido juntos a Chiapas?

HERMINIA: En el 2005 es la primera vez que vinimos juntos a Chiapas.

¿Cómo han visto el cambio del estado, en cuanto a las voces literarias?
EDGARDO: No tenemos elementos suficientes para contestar la pregunta como la debiéramos contestar, lo que sí puedo decir, de que nos arriesgáramos de publicarles…porque soy muy exigente, «yo no le paso la mano ni a la madre que me parió» y para que me arriesgue a proponerle a un escritor que sea parte del proyecto es que tengo la certeza.

HERMINIA: Hemos ido observando, no sé si por las oportunidades, pero sí han tenido más acceso a participar en lecturas, quizá no tanto en publicaciones, por eso nos hemos acercado más a ellos.

EDGARDO: También nos hemos dado cuenta que en muchos lugares, si no han publicado un libro no los invitan a participar en festivales o congresos. Aunque hay gente que ha publicado 10 o 15 libros y siguen siendo tan malos como al principio y otros que son buenos no han publicado nada. De tal manera que ellos tienen la puerta abierta y mejor aún cuando te publican fuera de tu país tiene un peso adicional favorable. Yo no he logrado que en México me publiquen porque aquí es muy cerrado el ambiente.

Herminia Alemañy-Valdez

¿En literatura, cuál podría ser la similitud de Chiapas con Puerto Rico?
HERMINIA: Hay un ambiente muy similar con el de Puerto Rico, compartimos el mismo clima, vegetación; suelo decir que me encanta Chiapas porque para mí es lo mejor de dos mundos, tiene lo de Puerto Rico que me gusta, el calor, el trato de la gente, la vegetación y tiene la costumbre de México, por eso es como tener las dos cosas en uno solo. Entonces en la literatura hay una similitud a veces en imágenes, en estilo, en formas, aunque cada uno de ellos es diferente.

EDGARDO: Aunque de distinta manera están haciendo cosas muy similares, lo hemos podido corroborar. Allá ha sucedido que en los últimos 10 años ha habido un boom de editoriales independientes, o sea que ya los escritores jóvenes no tienen que estar pendientes, como me pasó a mí. Yo digo que recogí una canasta de tantos «noes» y tantas tiradas de puerta en el hocico porque sencillamente yo era un perfecto desconocido para las editoriales canónicas. Nadie fue visionario hasta que dos de nuestros contemporáneos fundaron dos editoriales que ahora son reconocidas como Isla Negra y Terranova. Entonces después de eso ha habido 10, 15 pequeñas editoriales independientes, los escritores jóvenes están publicando con las nuevas editoriales. Aquí no he visto muchas editoriales independientes pero sí sé que hay muchos jóvenes trabajando.

¿Cuáles son los proyectos a futuro de Espejitos de papel?
EDGARDO: Quisiéramos tener el dinero para publicar novelas, textos de mayor volumen. Queremos hacer un homenaje, en el caso de la Editorial Indómita, a una poeta que ganó el certamen “Jaime Sabines”, Olga Nolla, que tiene 12 años de muerta y el libro con que ganó no llegó a Puerto Rico, «Únicamente míos» es desconocido. Queremos también recoger unas revistas muy importantes que no se les ha valorado justamente, que se llama “Zona de carga y descarga” y otra que se llama “Ventana”. Quisiera hacer una reedición en un formato con fotos a colores de esas revistas. Hay un novelista que creo está olvidado que se llama Carmelo Rodríguez Torres, a quien quisiéramos reeditar su obra.

HERMINIA: Y con las plaquettes hemos estado hablando de publicar también a unos peruanos.

EDGARDO: Tenemos el nombre de otros escritores que hemos conocido al calor de los congresos y de los encuentros de poetas, y entonces pensamos publicar para ir allá y hacer lo mismo que hemos hecho aquí, dar a conocer su obra.

Edgardo Nieves-Mieles

¿Cuál ha sido la respuesta del auditorio local?
EDGARDO: Estoy muy satisfecho, me siento muy a gusto porque hemos encontrado sintonía y se han acercado muchos jóvenes y gente que quieren enviar su manuscrito. Todos los sitios se han llenado, no han comprado tanto pero uno entiende que ese renglón de la cultura es uno de los más raquíticos.

¿Estos títulos ya se presentaron en Puerto Rico?
EDGARDO:  No, este es un regalo que quisimos hacer a Chiapas. Y esta es la puesta en circulación de los cuadernos, no han sido presentados en Puerto Rico, todo mundo está a la expectativa.

HERMINIA: Se le ha enviado a los críticos, incluso uno reseñó brevemente como tres de los cuadernos.

¿Aparte de la literatura qué otra cosa puede alimentar el espíritu?
EDGARDO: La buena música, el café, la pintura y si hay algo mejor que la literatura o las artes es encontrarte con dos o tres personas que compartan el gusto por ese arte y poder conversar horas con esa persona, eso alimenta el espíritu.

HERMINIA: Las artes plásticas.

¿Cómo describirían el nuevo milenio?
EDGARDO: Conflictivo, pero soy un optimista de lujo, no pierdo las esperanzas de que nos podamos enderezar, de que podamos salvar la naturaleza para que podamos vivir mejor porque estamos dañando mucho al medio ambiente.

HERMINIA:  A veces yo le digo a él que siento como una angustia, una agonía porque en el caso de nosotros, muy particular de Puerto Rico, porque si nuestros padres fueron tan estrictos con nosotros yo veo que pudieran ser por ejemplo, nuestros nietos, entonces somos nosotros los que fallamos en no ser estrictos con nuestros hijos. Fueron tan estrictos con nosotros, nuestra generación no lo ha sido con sus hijos.

¿Qué sonidos evocan a Puerto Rico cuando estás en Chiapas y viceversa?
HERMINIA: Mejor dicho imágenes. La vegetación, un flamboyán. Allá tenemos un flamboyán que me dicen que hay en Tapachula que es amarillo y yo cada vez que veo uno, digo: voy a buscar semilla para llevarle a Marush para que siembren allá y haya flamboyanes amarillos también. Lo veo y hago esa conexión.

EDGARDO: A mí me parece que estoy en Puerto Rico cada vez que siento que por el cielo pasa una bandada de cotorras con su bullanguero escándalo. Por otro lado, lo agradable que es el trato con la gente, en el campo en Puerto Rico la gente es así. Entonces tú ves aquí que la gente es tan cálida. Fuimos a Tonalá, ese don de gente tan bonito que se está perdiendo en las grandes ciudades. Aquí entras a un sitio y no falta un buenos días  y allá en Puerto Rico te subes al ascensor con una persona y van mirando para el techo, no saluda y si saludas dos o tres veces hasta que te contestan; y aquí si pasas de lado y pides permiso, te contestan propio, me llama la atención esa contestación: «propio».