Ciencia y Literatura. Entrevista con el doctor Luis Javier Plata Rosas

La ciencia siempre se ha mitificado como algo difícil y a quienes se dedican a ella se les cataloga como genios, pero también se les ha creado una fama de despistados e inadaptados sociales, gente rarita. Para romper el mito, el recientemente galardonado con el Premio Estatal de Ciencia de Jalisco 2014 -en la categoría de Divulgación-, Luis Javier Plata Rosas, conversa con Desmesuradas.

 

Texto: Leticia Bárcenas González

Fotos: Cortesía del entrevistado

 

Luis Javier Plata Rosas, es doctor en Oceanografía Costera por la Universidad Autónoma de Baja California, profesor-investigador en la Universidad de Guadalajara y divulgador de la ciencia. Escribe textos para niños y también para los no tan niños. Es más, utiliza personajes como los Simpson, los Pitufos, Madonna o MacGyver para explicar fenómenos científicos.

¿Qué significa para ti recibir este premio?

Estoy muy contento porque es gracias a la gran libertad y el apoyo que la Universidad de Guadalajara nos da para hacer lo que más nos gusta, que en mi caso es la comunicación de la ciencia, que he tenido la oportunidad no sólo de publicar en diferentes revistas, sino también de participar en programas como Domingos en la Ciencia, de la Academia Mexicana de Ciencias, visitando diferentes ciudades del país y platicando sobre ciencia a niños, jóvenes y adultos. El reconocimiento es también, entonces, tanto para mi universidad como para todos los editores de revistas y libros de divulgación que me han invitado o apoyado publicando lo que escribo, así como para la Somedicyt, que en más de una ocasión me ha ayudado para asistir a los congresos nacionales de divulgación.

Dr. Filonov, Dr. Plata Rosas y Mtro. Bravo Padilla, rector de la UDG.
Dr. Filonov, Dr. Plata Rosas y Mtro. Bravo Padilla, rector de la UDG.

A la fecha has publicado más de 500 artículos de divulgación científica. ¿Alguna vez te imaginaste como un divulgador de la ciencia?

Creo que sí, porque desde muy pequeño me encantaba leer a autores como Carl Sagan e Isaac Asimov, aunque no creí que se convertiría en mi principal actividad ya de adulto.

¿Cómo se te ocurrió escribir para niños?

Creo que fue por mis dos hijos, que son pequeños aún. Al primero de ellos siempre le han gustado los libros, creo que por el sesgo nuestro (su esposa también es científica), y yo pensaba: mm, si me espero a que cumplan veintitantos años para que lea algún artículo de investigación, pasará mucho tiempo. Entonces surgió la idea de escribir un libro de cuentos que él pudiera leer y luego mi otro hijo, así, escribí un texto que se llama “La mareante tarea de Marti y Mako”, de dos tiburones; ese cuento se publicó y trae calcomanías, desde que se lo di empezó a pegarlas y después su hermanito, lo mismo. Algunas noches me dicen que les lea algo de lo que escribo y eso es muy satisfactorio. Fue gracias a los cuentos de hadas que les leía por las noches, antes de dormirse, que se me ocurrió escribir “El teorema del Patito Feo”, libro en el que relaciono diferentes ciencias con historias como la de Ricitos de Oro.

¿Por qué es importante que los niños sepan sobre ciencia?

Porque eso puede motivar no sólo a que se dediquen a la ciencia sino que sea parte de su cultura. Esta cuestión de hablar sobre ciencia no es solamente para formar gente en el área científica sino porque es parte de nuestra cultura, porque es algo que se puede disfrutar. Si un niño crece sabiendo más sobre ciencia, sobre los métodos que se usan en las cuestiones científicas, es un amor que se le va a quedar toda su vida, es algo que va a utilizar muy seguido, debe ser parte de su cultura.

2 mitos del siglo xxi

“Mariposas en el cerebro”, «El teorema del Patito Feo» y «Mitos del siglo XXI: Charlatanes, gurús y pseudociencia», son algunos de sus libros en los que recurre a personajes de la literatura infantil para explicar fenómenos científicos.

¿Por qué usar personajes como los Simpson, Barbie o Kitty para hablar de ciencia en textos que no son para niños?

Por esta cuestión de que cuando escribes un texto científico ya tienes a tu lector cautivo, quien te va a leer es porque te tiene que leer, tiene que saber más de lo que se está haciendo sobre el tema; cuando estás haciendo divulgación es más una labor de convencimiento, de seducción, de decirle a un lector que de principio podría no estar interesado en lo que tú estás haciendo: mira, por qué no echas un vistazo, quizá pueda interesarte esto, quizá pueda gustarte esto. Y utilizar personajes que son parte de la cultura popular, puede ser atractivo.

En la revista Quo, su editor Iván Carrillo, me propuso escribir una columna en una sección que se llama Ciencia pop, con la intención de tomar elementos de la cultura popular y ver qué de ello se ha hecho en ciencia, mostrar la intersección entre estos dos parámetros, aquí la gran ventaja es que ya de entrada al lector le es familiar el personaje, entonces si alguien dice yo no quiero saber nada de estadística pero le comentas que en los Simpson se ha hecho uso de datos estadísticos en tal o cual capítulo, entonces ya le llama la atención y dice sí, es cierto. Por ejemplo cuando Lisa le enseña a Bart a jugar golfito y lo hace con las reglas de la física y con geometría, entonces Bart se sorprende y dice: Lisa, finalmente encontraste un uso a las matemáticas. (Risas). Les atrae.

¿Qué géneros literarios son los más favorables para divulgar ciencia a los niños?

Me gusta mucho contarles historias y creo que a todos nos gusta escuchar historias, a los niños muchísimo más; en cuanto empiezas un cuento ellos escuchan, no catalogan: ah, es de divulgación científica. Si tu empiezas diciendo esta es la historia de un patito que etcétera, etcétera, ellos comienzan a escuchar qué le pasó al patito. Los cuentos, entonces, son una muy buena manera.

Full page photoDesmesuradas conoce a muchos niños que les gusta el género del terror, ¿también con la ciencia se puede dar miedo?

Pienso que sí. Escribí algunos cuentos, uno con un poquito de terror que se llama “El complot vacuno”, es sobre unas vacas que decidieron exterminar a la humanidad a través de la emisión de metano con sus eructos y demás (risas). ¡No sé qué tanto miedo habrá dado imaginarlo! (Más risas).

De niño, ¿qué leías?

Aunque mis padres leían diariamente el periódico, tenían muy pocos libros en casa. En esa época, en la que Internet era inimaginable, creo que la gran mayoría de los padres consideraba indispensable para la educación de sus hijos el contar con un diccionario y una enciclopedia, así que en mi casa había las dos: guardadas en sus cajas de cartón originales para que las usara, según me decían, “más grande, cuando lo necesitara”. Como eso me parecía demasiado tiempo, cuando era muy pequeño arrastraba las cajas y sacaba los libros a escondidas –tenía prohibido maltratarlos-. Y así leí tomos completos de la enciclopedia, porque era lo que había. Poco a poco, cuando mi madre vio que me gustaba mucho leer, empezó a comprarme muchos de los libros que veía en las librerías.

Luis Javier, ¿cómo fuiste a dar al fondo del océano?

Siempre quise estudiar algo que tuviera que ver con la ciencia, y mi primer interés fue la biología, pero en preparatoria en una ocasión asistí a una plática sobre la licenciatura en oceanografía, impartida por quienes en ese entonces eran estudiantes de esa carrera, y me encantó que, en el plan de estudios, había muchas matemáticas, mucha física, mucha química y mucha geología, además de biología: en resumen, en mi opinión era la carrera perfecta.

¿Dónde te sientes más cómodo, en el océano o frente a tu computadora?

Hay una escena en Jurassic Park II en la que el paleontólogo explica (cito de memoria) que hay niños que quieren ser astronautas y otros que quieren ser astrónomos: unos no dudan en subirse a un cohete para explorar y otros prefieren hacerlo desde un extremo de un telescopio. Pertenezco a estos últimos. (Risas).

Full page photo¿Y qué tal dibujas? ¿Has hecho algún cómic?

¡No!, ¡eso me encantaría! Si supiera dibujar mejor eso ya lo hubiera hecho, es una de mis inquietudes y desde hace mucho tiempo he estado buscando a alguien que pudiera ayudarme. De hecho ya hasta tengo el nombre: “Infrarrojo y Ultravioleta, la banda del espectro”, pero no he tenido la oportunidad de encontrar alguien que me ayude con la cuestión del dibujo.

¿Cuál es el personaje favorito de Javier Plata Rosas?

Bueno, de los cómics que leo me gusta mucho Batman, es mi superhéroe favorito. En caricaturas, los pingüinos de Madagascar, Phineas y Ferb y Hora de Aventura.

Desmesuradas  se pregunta si se podría vivir sin las matemáticas, ¿qué opinas?

¡No! No, no, no. Imposible. Y el ser una persona anumérica, un analfabeta numérico, te trae consecuencias muy graves, aunque sea tienes que saber contar. Entonces, no, ¡no se puede!

¿Qué sugieres para contrarrestar este analfabetismo numérico que mencionas?

Un buen principio sería evitar transmitirles esa sensación de rechazo o esa actitud, que en ocasiones se aproxima bastante al pánico, al hablar con los niños no sólo sobre matemáticas, sino también sobre ciencia, como si se tratara de algo aburrido, serio, ajeno por completo a nuestra vida cotidiana.

En una entrevista comentaste que hay ecuaciones que son bellas estéticamente, muero de curiosidad, ¿puedes darnos un ejemplo?

Mi ecuación matemática favorita es:  1 + exp(π i) = 0. Tiene al cero, al número entero 1, al número irracional π y al número imaginario i y un exponencial que, mediante la fórmula de Euler, es igual a la relación compleja, con una parte real y otra imaginaria, cos(π) + isen(π); con todos estos números y funciones se han escrito libros enteros sobre sus propiedades y aplicaciones.

Como me he quedado sin palabras (risas), mejor pregunto al oceanólogo si se puede vivir de divulgar ciencia, a lo que sin titubear responde que es muy, muy, pero muy difícil vivir sólo de divulgar ciencia, ya que en México falta mucha cultura científica, habla por ejemplo de cuando estuvo como entrevistador en un programa de radio en Puerto Vallarta, Jalisco y charló con los entonces candidatos políticos: “Había candidatos con los que hablabas de ecología y no se ubicaban por más que tratabas de explicar a qué te estabas refiriendo, te decían, bueno ¿me lo explica de nuevo? Incluso uno de ellos llevaba dos o tres asesores que eran los que sabían del tema pero sin ellos no podía platicar, es preocupante, porque además entienden ecología como sembrar arbolitos y de ahí no pasan, es muy complicado”.

Y como estamos en tiempos de campaña, mejor cuéntanos sobre tus proyectos a corto, mediano y largo plazo:

A corto plazo, acabo de escribir un libro sobre monstruos y ciencias que, posiblemente, se titule “Ciencia monstruosa” y que espero publicar pronto.

A mediano plazo, estoy escribiendo otro libro cuya mayor satisfacción, aunque ni siquiera lo he terminado, es que uno de mis hijos me dijera: “Ese libro sí lo voy a leer, porque parece interesante”.

A largo plazo, como te dije en una de las respuestas, quisiera escribir una serie de aventuras científicas en el formato de un cómic, que aparecieran con cierta periodicidad. Algo al estilo de “Infrarrojo y Ultravioleta contra la Banda del Espectro”.

5 mitos Ciencia

Luis Javier Plata Rosas (México, D.F., 1973) es doctor en Oceanografía Costera por la Universidad Autónoma de Baja California y profesor de la Universidad de Guadalajara. Socio titular de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica. Ha escrito más de quinientos artículos de divulgación. Su libro “El teorema del Patito Feo” recibió una mención especial en el Primer Concurso de Divulgación “Ciencia que Ladra-La Nación” en Buenos Aires, Argentina. En diciembre de 2014 recibió el Premio Estatal de Ciencia de Jalisco en la categoría de Divulgación.

Entrevista publicada en El Heraldo de Chiapas. 27 de abril del 2015.

Ricardo Hernández Ortiz, inventor del compás plano

Hace unos días, se dio a conocer que la mexicana Sofía Sedas, estudiante del Colegio Británico (The Edron Academy), obtuvo el primer lugar en 2012 en la prueba de matemáticas que se aplica a nivel mundial en las instituciones que forman parte del Bachillerato Internacional de la Universidad de Cambridge, esto demuestra que si a una persona se le dan las herramientas adecuadas para aprender o desarrollar una competencia, no importa ni su género ni su nacionalidad, ello me hizo recordar a un profesor de educación básica que en el año 2007 inventó un compás plano para facilitar el trabajo docente y desarrollar las habilidades matemáticas de los alumnos.

Los invitamos a conocerlo…

“La intención no es cambiar ni el método de dar una clase de geometría, ni el concepto”

Leticia Bárcenas González / Vladimir González Robledo

Desde hace poco más de diez años, el profesor Ricardo Hernández Ortiz ha vivido con un sueño: que los niños y jóvenes de Chiapas utilicen el compás plano que él ha inventado.

Profr. Ricardo Hernández Ortiz con su invento / Foto: Cortesía
Profr. Ricardo Hernández Ortiz con su invento / Foto: Cortesía

Maestro de la Telesecundaria 022 de Tapachula, Chiapas desde hace 16 años, Ricardo Hernández Ortiz se dio cuenta de la necesidad de idear un compás que facilitara el trabajo docente, hiciera las veces de un juego geométrico y desarrollara las habilidades matemáticas de los alumnos.

Explica:

“El compás es una herramienta que parte de un concepto del funcionamiento del cuerpo humano, en donde a partir de un centro hacemos una rotación. En la práctica, todos los maestros tenemos dificultades en el uso del compás porque hay que hacer movimientos y a veces se resbala, o a veces no se ajusta. El compás de arco no mide nada, o sea, no podemos definir un radio o un diámetro con el compás, y esa razón hace que requiramos la regla, la escuadra o el transportador para cualquier otro trazo más complicado. A veces en la escuela no tenemos el juego geométrico completo y el maestro tiene que agenciarse los recursos necesarios para poder sustituirlos. Hace muchos años, a través de la práctica y de revisar diario con una cinta o con la agujeta de un zapato, con la tiza para hacer los trazos, vi que era conveniente hacer algo que pudiera llevar todos los días.”

Así surgió lo que él ha llamado compás plano.

— ¿Cuál sería la diferencia entre el compás tradicional y el compás plano?

—Las diferencias de ley, las principales, las que señalo como reivindicaciones son: primero, que es un compás que trabaja de manera horizontal, sobre la superficie; segundo, que tiene un eje de rotación; que tiene un localizador de longitudes (incluso nosotros podríamos trabajar con éste mismo trazando las líneas del polígono, pero a mí se me hace cómodo quitarlo y trabajar solamente con el juego de escuadras); tiene un nivel de agua que relaciona los trazos horizontales con exactitud, sin que el maestro le calcule mucho, se pone y localiza su horizontal exacta; tiene una brújula que relaciona a la geometría con la geografía, normalmente los maestros en secundaria llevamos al campo a los alumnos a medir, a hacer un plano de la escuela, a medir la ubicación de tal salón, de la cancha de futbol, etcétera. Bueno, esta es la forma para que el alumno sepa cuál es la orientación; el alumno normalmente tiene que pararse y poner su mano derecha al naciente del Sol y localizar el norte natural, con esto podemos ayudar y reforzar, y asegurar que sus impresiones sean exactas. Lo otro, es que este instrumento incluye la seguridad de trabajar con trazos exactos. Esto a mí me preocupa mucho porque la intención no es, por ningún motivo, cambiar ni el método de dar una clase de geometría, ni el concepto, sino complementar, o sea, que se vuelva una herramienta más.

Ricardo Hernández Ortiz, originario de Hidalgo, y quien llegó a Chiapas “buscando donde trabajar”, considera que su compás plano tiene varias ventajas, por lo que se puede emplear no solamente en las escuelas de nivel básico, sino también en el ámbito profesional. Ha dado a conocer el modelo con arquitectos, quienes le han afirmado que “técnicamente no hay ninguna posibilidad de que falle, no existe porque todo está sobre medida”.

Desde que ideó este compás ha buscado la manera de darlo a conocer a las autoridades educativas, incluso comercializarlo. Sin embargo, como dice, muchas veces ha tenido que detenerlo para repensarlo, para modificarlo, para mejorarlo, o porque tiene que invertir recursos para comprar el material con que fabrica los modelos.

No pierde la esperanza de poder producirlo en serie, por lo que se ha puesto en contacto con distintas empresas que pueden hacerlo.

“La ley me permite comercializarlo, pero no tengo los recursos para producirlo, entonces tengo que ofrecerlo a las empresas que se dedican a esto y que tienen la infraestructura y el dinero para producirlo. Tengo mucha confianza (en que eso suceda). Llevo meses platicando con ellos; tienen toda la información, todos los diseños en planos que les he enviado, conservamos la comunicación.”

—Entonces está pensando en un compás para uso profesional y otro escolar.

—Sí, de hecho a la empresa Ábaco, que es con quien he platicado sobre este compás, se lo voy mandar tal vez con algunas correcciones, aunque ellos van a hacer un prototipo. A partir de la idea, y tomando en cuenta las reivindicaciones, una empresa puede cambiar este tipo, hacerlo de otra forma, puede cambiar el sistema aunque tenga las mismas funciones, puede, incluso, modificar el riel que sólo es una forma de sujetarlo, pueden colocarlo de otra forma, o le meten algún canal, no sé, los ingenieros de la empresa decidirán.

“Ellos lo pueden hacer como quieran, a partir de las reivindicaciones de ley. Esto (el modelo que llevó para la entrevista) seguramente se va a modificar porque es muy rústico, todo está hecho con herramientas muy sencillas. Pero a partir de este modelo ellos decidirán cómo lo van a hacer.”

Compás plano para profesores / Foto: Cortesía
Compás plano para profesores / Foto: Cortesía

— ¿El compás para los niños también tiene tantos aditamentos?

—No, el compás de los niños es una herramienta… Todos los compases que se hagan tendrán que tener estas características, o sea, este es un borrador, un modelo que voy a mandar a Adelante, S.A. con la intención de que la empresa valore y, de acuerdo con su política comercial, los fabriquen. He adelantado ya muchos meses en pláticas con ellos y solamente faltaba hacer el modelo y que ellos decidan, tengo muchísima confianza de que sí se va a hacer.

— ¿El compás para los niños es del mismo tamaño que el modelo?

—No, seguramente tendrá que ser más pequeño que éste, incluso tendrá que ser delgado, de acrílico.

 

También con el compás plano

— ¿En su época de estudiante tenía ya cierta proclividad a inventar, a crear?

—Me acuerdo que cuando era niño me gustaba mucho ver personajes de la historia universal y sí, tenía mucha ilusión de hacer algo. Recuerdo que en una ocasión pensaba que era conveniente que conectáramos un radio de baterías directamente a la corriente eléctrica, provoqué un corto circuito porque era yo un chamaquito, conecté las dos terminales de la pila y lo metí al contacto directamente. Pienso que todos los niños tienen una etapa muy importante de deseo de crear, sin embargo, pienso que toda la creatividad de las personas es resultado también de las condiciones o del ambiente en el que se desarrollan.

—Usted habla mucho de radios pero, ¿qué le gusta más, el radio que mide o La radio de todos?

—No, bueno, la radio es un instrumento tecnológico necesario; con mis alumnos, cuando me toca ese tema, hago un ejercicio de radio. Esta es una forma de lenguaje, pero el lenguaje de la voz es una forma también necesaria e imprescindible. Nosotros somos comunicadores, particularmente a mí me gusta mucho la lengua hablada, siempre que he podido he sido maestro de ceremonias en mi escuela y alguna vez he tenido la oportunidad de utilizar el micrófono. Es algo muy bonito, pienso que lo más importante de la radio, y lo que más agrada, por lo menos a mí, es que en donde usted esté, si va solo en la carretera, va acompañado por la radio y va acompañado con los comentarios, con las críticas, con los comerciales, con la música, pero siempre va acompañado. Si hay un tramo donde en el carro, en su radio no entra la señal, usted lo deja y va escuchando puro ruido, porque va escuchando la radio, es increíble, yo creo que esto lo hacemos casi todos.

— ¿Usa el compás nada más en las matemáticas o también en otros lugares?

—Lo que pasa es que yo vivo ya con ese concepto.

—O sea, es un matemático de tiempo completo.

—No, no, no, no. ¡Ser maestro de telesecundaria es ser maestro de tantas materias! Damos 32 materias durante el ciclo completo: primero, segundo y tercero de secundaria. Entonces, el maestro de telesecundaria tiene que acercarse y adueñarse de todas las ramas de la educación básica; no soy matemático, soy un maestro que tiene una gran cantidad de carencias en las matemáticas, creo que igual que todos, pero siempre he tenido el espíritu de aprender.

—Dice que con el compás plano se miden los catetos, ¿y los senos, con qué se miden?

Compás plano / Foto: Cortesía
Compás plano / Foto: Cortesía

—También con el compás plano. (Risas).

— ¿Y usted cuándo pierde la brújula?

—La pierdo con frecuencia, procuro no ser muy metódico. La brújula a veces nos indica caminos inesperados y siempre es bueno descubrirlos.

— ¿Qué invento doméstico le sigue maravillando?

—La televisión es un invento increíble. A mí me llama muchísimo la atención, sobre todo desde de niño. Cuando supe que el inventor de la televisión a colores era un mexicano, yo tenía una profunda admiración por quienes hacen cosas que uno dice cómo le hicieron, o sea, cómo se le hace no sólo para transmitir una señal, una imagen, sino para transmitirla a color. A mí me llama mucho la atención, también. Digo, González Camarena es, yo pienso, de los inventores mexicanos que más ha influido en mi formación como maestro. Todos los días les digo a mis alumnos y a mis hijos que apunten su mirada o sus emociones hacia un objetivo, y que si ese objetivo puede generar algo, una idea, pues hay que empujarla. Pero aparte de González Camarena en México, a mí me llama mucho la atención el teléfono celular. Se me hace increíble cómo a través del espacio ya no tenemos la justificación del cable por donde pasaba el sonido, ahora es a través de las ondas eléctricas y hertzianas que rodean al planeta, es algo increíble.

— ¿Usted con quién se queda, con Tomás Alva Edison o Leonardo da Vinci?

—Con los dos, pero Alva Edison, no sé. Hace muchos años un amigo me decía que Tomás Alva Edison es un científico aparentemente norteamericano, pero que su mamá era latinoamericana, y eso me acerca mucho a Alva Edison, aunque Da Vinci es otra cosa.

—Ha mencionado las reivindicaciones del instrumento, ¿cuáles son las suyas?

—Bueno, yo pienso que la primera, para mí —toda mi vida y en mi salón lo he tenido siempre— es la lealtad. La lealtad con lo que uno hace, con lo que uno piensa, con los objetivos que uno tiene. Por ejemplo, si uno tiene un enemigo se debe incluso decir “te aviso que en una hora te ataco”. O sea, pienso que la lealtad debe ser una norma de convivencia armónica humana, incluso para estar así como iguales con los diferentes o con los adversarios. Para mí la lealtad es algo muy importante y yo digo incluso la lealtad con el adversario. Esto se acostumbra en la guerra en los altos niveles, el enemigo avisa y pide la espada antes de tomar la plaza. Pienso que es un símbolo de la convivencia humana.

“Otra, que uno tiene que ser modesto en lo natural, incluso pienso que la modestia no es solamente decir no puedo, no sé, no quiero, no me animo, o creo que no voy a poder, sino modesto quiere decir también reconocer lo propio, o sea, no tener falsa modestia. Es un error. Una persona debe decir sí puedo hacer esto o no puedo hacerlo porque no estoy calificado para hacerlo. Si usted sabe que es inteligente debe decir que es inteligente, si sabe que desea conocer o aprender algo a partir de lo que tiene ahorita, a partir de la capacidad de aprendizaje que tiene ahorita, tiene que decirlo, y si usted sabe que le faltan algunas herramientas de la lógica para poder aprender tiene que buscarlas, o sea, tiene que ser genuino consigo mismo, aceptarse como es pero para avanzar, para ser más.

“Otra reivindicación que a mí me parece es la rectora en mi concepto de vida es que uno debe estar orgulloso de ser mexicano. El nacionalismo de nosotros los mexicanos es por naturaleza, somos muy orgullosos de ser mexicanos de toda la vida, de todas las generaciones antepasadas. Me siento orgulloso de ser mexicano, admiro a mi país, quiero a mi país, quiero a la historia de mi país, quiero con toda mi fuerza hacer cosas por mi país. Este es un punto rector, yo soy mexicano consumado, amo profundamente a mi país.”

 

El Profr.Hernández Ortiz usando el compás plano / Foto: Cortesía
El Profr.Hernández Ortiz usando el compás plano / Foto: Cortesía

Autorretrato

[box style=»rounded»]“Junto con mi país, Chiapas es otra parte de mi alma”[/rescue_box]

Soy de una familia hidalguense. Por situaciones de la naturaleza y del trabajo de mi papá me registraron en el DF, pero soy hidalguense, tengo una formación en la huasteca hidalguense.

Estoy casado, tengo tres hijos.

Tengo muchos hermanos. Las familias de hace 40 años —yo tengo 47— eran numerosas. Somos 10 hermanos. Soy el primer lugar de mi familia, soy el mayor de mis hermanos.

A mí me gusta mucho leer, pero también me gusta mucho observar. Tenemos una capacidad para escuchar simultáneamente dos mil sonidos y a veces hago ejercicios de aislar uno; me gusta aislar sonidos, escucharlos. No me la paso escuchando así pero cada que tengo una oportunidad lo hago, me gusta mucho. Me gusta muchísimo ver el cielo de noche, es muy interesante. Cuando era chamaco, igual que todos, veía las nubes y me gustaba darles forma. Me gusta mucho observar a la gente; a mis alumnos los observo detenidamente todo el tiempo. Soy un observador, me gusta mucho observar.

Me gusta mucho la gente.

Para mí un personaje muy importante fue Francisco Gabilondo Soler. Lo escuchaba cuando era niño, todos los niños lo escuchábamos. A mí me gustaba Gabilondo Soler, aunque tenía un carácter muy feo, pero era una persona que tenía una forma muy especial de comunicarse con los niños. Además, era muchas cosas que comúnmente no sabemos: astrónomo, científico. Era muy extremoso: de los niños a la ciencia era una cosa muy exagerada.

Antes de que yo entrara a trabajar en telesecundaria, trabajé en primaria federal en la selva Lacandona, cuando vine a Chiapas, pero antes de los seis meses renuncié y me fui a Durango, pero estando en Durango me mortificaba mucho no tomar pozol, es una cosa increíble. Me gusta muchísimo el pozol de cacao y las empanaditas.

Aunque mucha gente sabe que no tomo, me gusta el tequila. No soy un bebedor, pero el 15 de septiembre o en la Navidad, me gusta mucho el tequila, una bebida muy de nosotros.

Soy alérgico al polvo. A mí me puede dar gripa en dos minutos, aunque ahora soy más resistente. Al igual que los árboles, conforme van creciendo —aunque llega el momento en que se caen— cuando son muy maduros son muy resistentes.

Dormido no sueño mucho, sueño en las madrugadas, ya muy temprano. Sueño generalmente el mar. Soy de una sola tierra, aunque he estado y he estudiado en diferentes partes del país. Si yo me fuera de Chiapas estoy seguro que a los 20 días me regresaría porque Chiapas se convirtió en mi tierra. Junto con mi país es otra parte de mi alma. Chiapas es un estado que quiero muchísimo. Sueño mucho el mar. Yo no conocía el mar. Cuando vine a Chiapas tardé muchos años en ir porque no me gustaba el mar, porque mi tierra no es un lugar de mar, ni siquiera de ríos. Pero cuando fui a Tonalá la primera vez, me impresionó. Voy todos los días que quiero, ver Puerto Madero es lo que genera eso. La mayoría de las veces sueño el mar.

 

Entrevista publicada en La Señal, revista de la Secretaría de Educación del estado de Chiapas. Número 3. Año 1, septiembre de 2007.

Ricardo Arturo Trujillo Hernández, universidades politécnicas

Entrevista por: Leticia Bárcenas

Desde chico, me llamaba mucho la atención lo relacionado a la electricidad, cómo podía hacer funcionar diferentes aparatos, mover cosas o iluminar todo. Foto: Leticia Bárcenas

Preocupado por el mal uso que hemos dado a nuestros recursos naturales, el Mtro. Ricardo Arturo Trujillo Hernández, recientemente nombrado Coordinador Nacional de Diseño Curricular del Programa Educativo de Ingeniería en Energía del Subsistema de Universidades Politécnicas, dice que para que una nación prospere debe realizar investigación y desarrollo tecnológico, así como practicar una explotación de la energía de manera limpia, segura y económica.

 

El también Director de la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Politécnica de Chiapas, trabaja para crear una cultura energético-ambiental, que promueva la preservación de los recursos naturales y el ahorro y uso eficiente de la energía.

 

Y aunque la docencia y la energía son importantes en su vida, confiesa que sus dos grandes pasiones son convivir con su familia y entrenar a sus perros. Sonriente y de buen humor, me recibe en su oficina para conversar.

 

¿Nos puedes hablar de tu formación académica?

– Soy técnico en electrónica, egresado de la Primera generación del Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios (CBTIS) No. 233, mis estudios profesionales los realicé en el Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, en la carrera de Ingeniería Industrial en Eléctrica; la maestría la cursé en sistemas eléctricos de potencia, en la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la ESIME (Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica), perteneciente al Instituto Politécnico Nacional, y los estudios doctorales en el Centro de Investigación de Materiales Avanzados (CIMAV).

 

¿Por qué estudiar ingeniería industrial en eléctrica?

– Desde chico, me llamaba mucho la atención lo relacionado a la electricidad, cómo podía hacer funcionar diferentes aparatos, mover cosas o iluminar todo. Cuando viajaba con mi padre (señor David Trujillo Hernández), él me hablaba sobre las torres que soportan los conductores eléctricos, los aisladores, el cómo identificar el voltaje de cada línea, que sirven para transportar la energía de un lugar a otro, la necesidad de incrementar y reducir los voltajes según fuera conveniente. Él sabe muchísimo sobre equipo y material eléctrico, creo que él fue en gran medida mi inspiración para estudiar esa carrera.

 

¿Qué es la docencia para un ingeniero industrial en eléctrica?

– Cuando laboré en la CFE (Comisión Federal de Electricidad) me tocó impartir diversos cursos dirigidos al personal (linieros, lecturistas, oficinistas) y contratistas, es ahí donde descubro lo bonito de compartir los conocimientos que uno puede tener, además de transmitir la propia experiencia, es algo muy satisfactorio. Ahora es trascendental en mi vida, no imaginé dedicarme a la docencia pero ya no concibo mi vida sin ella; se ha vuelto una parte muy importante en mi quehacer profesional.

 

¿Cuál ha sido tu investigación más significativa?

– Mi tesis de maestría, que consistió en el desarrollo de un algoritmo genético (técnica de programación evolutiva) que apliqué para optimización de la confiabilidad de sistemas eléctricos de potencia e industriales, desarrollada en gran parte con el Mtro. Ángel David Trujillo Hernández, mi hermano. Actualmente estoy realizando una investigación doctoral en sistemas térmicos, bajo la dirección de mi compañero y amigo, el Dr. Joel Pantoja Enriquez.

 

¿Qué significa ser Director de una carrera en la UP con tan sólo 35 años de edad?

Ahorrar es de vital importancia debido a nuestra situación, día a día la naturaleza nos está cobrando la factura por todo el descuido y abuso que hemos tenido para con ella y el medio ambiente. Foto: Leticia Bárcenas

– Ser propuesto como Coordinador Nacional de Diseño Curricular del Programa Educativo de Ingeniería en Energía y además ser Director de la carrera de Ingeniería en Energía en la Politécnica de Chiapas, me hace sentir privilegiado y muy honrado por contar con la confianza de las personas que laboran conmigo.

Por otra parte el ser director de carrera me permite estar en contacto estrecho con los estudiantes, poder conocerlos más, saber sus problemas y requerimientos como alumnos de esta carrera específicamente. El poder apoyarles en la medida de lo posible, es un muy satisfactorio para mí.

 

¿Cuál es tu opinión sobre las universidades especializadas como la UPChiapas?

– Creo que son y seguirán siendo un escalón importante para el avance en áreas esenciales de nuestro país. La investigación y el desarrollo tecnológico son en gran medida, parte fundamental para que una nación prospere en lo técnico, lo económico, lo cultural, lo social.

 

¿Cuál es tu meta profesional?

– Seguir aprendiendo cada vez mas de mis compañeros, de los investigadores de otras instituciones, de mis estudiantes; mantenerme actualizado en mis áreas de especialidad (ahorro y uso eficiente de energía, optimización de confiabilidad de sistemas, energía solar térmica) ya que la ciencia avanza día a día, también mantengo contacto con la construcción de obra eléctrica. Otra meta muy importante es seguir superándome como profesor.

 

¿Y en lo personal?

– Trato de continuar con el ejemplo que me han dado mis padres, la Sra. Mary Hernández Flores de Trujillo y el Sr. David Trujillo Hernández, creo que con eso tengo un duro reto personal que seguir, pues ha sido su ejemplo es el que ha marcado la directriz en mi vida, y quisiera también ser una referencia para mis hijos el día de mañana.

 

¿Por qué debemos ahorrar energía?

– Actualmente es un compromiso moral que debemos tener. Ahorrar es de vital importancia debido a nuestra situación, día a día la naturaleza nos está cobrando la factura por todo el descuido y abuso que hemos tenido para con ella y el medio ambiente, nuestras generaciones futuras no podrán conocer este mundo como lo conocimos nosotros si no hacemos algo por frenar el mal comportamiento que hemos tenido en el uso de nuestros recursos naturales; el ahorro de energía repercute grandemente en cuestiones ambientales ya que para producir energía quemamos combustibles fósiles altamente contaminantes. Por otra parte, la cuestión económica también es un factor a considerar, pues a nadie le viene mal pagar un menor costo de energía eléctrica, esto se puede lograr si hacemos un uso racional e implantamos una cultura energético-ambiental, que promueva la preservación de nuestros recursos naturales y el ahorro y uso eficiente de la energía.

 

¿En el amor también ahorras energía?

Me gustaba lo que estudiaba, me emocionaba aprender cosas nuevas e interesantes. Algo que me llevó a concluir mis estudios fue que desde muy chico supe qué era lo que quería ser: ingeniero eléctrico. Foto: Leticia Bárcenas

– ¡NO! (Risas). Creo que hay excepciones, aunque son contadas, en las que no se debe escatimar ni ahorrar recursos y esfuerzos y ésta es una de esas excepciones. (Más Risas).

 

¿Para el cuerpo qué energía es la mejor, la solar, la eólica, la térmica o la de otro cuerpo?

– Todo depende de qué trabajo necesites realizar con dicha energía. (Risas)

 

¿En política también te inclinas por el sol?

– (Risas.) Afortunadamente los técnicos no tenemos que preocuparnos demasiado por la política, eso se lo dejamos a quienes les gusta esa parte, aunque sí nos afectan las decisiones que ellos toman.

 

¿Cuál es la energía que te mueve día a día?

– El amor de mi familia, a mi país, a mi profesión y el tratar de ser mejor cada vez.

 

¿Héroe de la infancia?

– Francisco Villa.

 

¿A quién admiras ahora?

– ¡Hay mucha gente digna de admirarse! He tenido la fortuna de conocer, trabajar y estudiar con gente muy valiosa en todo sentido y aprender de ellos; personas que contribuyeron en mi formación académica, compañeros de la CFE, profesores y compañeros de la sección de estudios de posgrado de la ESIME, compañeros y amigos de la UPChiapas, no quisiera dar nombres para no omitir alguno, pero todos excelentes amigos, profesionales y expertos en sus áreas de trabajo.

 

¿Cómo te recuerdas como estudiante universitario?

– Me gustaba lo que estudiaba, me emocionaba aprender cosas nuevas e interesantes. Algo que me llevó a concluir mis estudios fue que desde muy chico supe qué era lo que quería ser: ingeniero eléctrico; sólo me faltaba el cómo y eso lo fui aprendiendo día a día. Me gustaban las reuniones con los amigos, ir al cine y jugar voleibol, pero todo esto lo hacíamos en los periodos vacacionales pues durante las clases era prácticamente imposible, ello hacía disfrutar más esos ratos de diversión.

 

¿Algún mensaje para tus alumnos?

– Que no dejen de esforzarse, que todos los sacrificios tienen una recompensa; el invertir algunos años de su juventud les será recompensado el día de mañana con más y mejores oportunidades, lo cual les dará acceso a un mejor nivel de vida, contribuyendo además con el desarrollo de nuestro país. Que no claudiquen en el intento y que continúen siempre con la mirada fija hacia adelante.

 

RECOMENDACIONES PARA AHORRAR ENERGÍA

 

1) Usar multicontactos en lugares donde se ocupen 2 o 3 aparatos a la vez, como en los centros de entretenimiento. Esto para que queden sin energía una vez que no se estén usando y no queden en la función stand by.

2) Evitar en la medida de lo posible el uso de sistemas automáticos que activen las bombas de agua para llenar tinacos, ya que al arrancar, los motores demandan corrientes grandes y es mejor tener un control de cada encendido. Evitar hacerlo constantemente traerá un ahorro de energía.

3) Tener un apagador por cada lámpara que se utilice, eso evitará encender varias sin que todas ellas sean necesarias al mismo tiempo.

4) Verificar que las clavijas de los aparatos entren justos en el contacto, para evitar falsos contactos.

5) Desconectar todo tipo de regulador de voltaje cuando no se esté haciendo uso de él, por ejemplo de la computadora, los cargadores de celular y/o laptops.

6) Usar equipos ahorradores o de alta eficiencia, principalmente refrigeradores, aires acondicionados y bombas de agua. Es recomendable que tengan 5 años de uso como máximo.

 

* Entrevista publicada en la gacta de la Universidad Politecnica de Chiapas, Año 6, Número 13, enero-abril 2010.

 

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SILUETA

Lugar de nacimiento: México D.F.

Edad: 35 años

Tiempo de radicar en Chiapas: 25 años

Número de hermanos: 1

Estado civil: Casado

Número de hijos: 2

Pasatiempos: Jugar con mis hijos, entrenar a mis perros, practicar aikido, ver alguna película o leer un libro.

Película: Tengo varias, entre ellas Hombres de honor, La vida es bella y Perfume de mujer.

Canción: Dust in the wind (Kansas)

Rituales: River misoji, ritual japonés que consiste en bañarse en algún río de agua helada el día 1° de enero muy temprano, esto para recibir el año con nuevos bríos y pensamientos positivos.

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EN CORTO

Energía: Lo que mueve al mundo

Sol: Fuente inagotable

Viento: Efecto del sol

Agua: Vida

Calor: Fuerza

Luz: Modernidad

Electricidad: Progreso y desarrollo

Universidad: Fuente de conocimiento

Alumnos: Futuro

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