Carta de cumpleaños a Sylvia Plath

Silvia Plath en Yorkshire / Fuente: http://librosyte.blogspot.mx/
Sylvia Plath en Yorkshire / Fuente: http://librosyte.blogspot.mx

Sylvia Plath, escritora conocida más por su obra poética, nació el 27 de octubre de 1932 en Bostón, Estados Unidos y se suicidó en Londres el 11 de febrero de 1963.

El poeta y escritor Ted Hughes escribió “Carta de cumpleaños” a la poeta y escritora Sylvia Plath, quien fuera su esposa por siete años hasta el suicidio de ella en 1963. Cabe señalar que por este suceso la imagen de dicho escritor inglés se tornó polémica en diversos grupos feministas y para admiradoras de la poeta estadounidense porque lo responsabilizaban de ese hecho.

Hughes estuvo mucho tiempo bajo ataque público y se dedicó a vigilar las publicaciones de los manuscritos de Plath, las cuales eran destacadas con relación a lo que había publicado en vida. Durante años, Hughes siguió editando los escritos de su esposa, por lo cual Silvia Plath fue la primera escritora en ganar de manera póstuma el Premio Pulitzer, en 1982.

En 1998, Hughes, enfermo de cáncer y poco antes de morir, escribió el poemario “Carta de cumpleaños”, su último libro, donde rompe el silencio acerca de Plath, considerado una obra sincera más no de justificación ni de disculpas; en él hace un repaso de su vida juntos, de su amor, su compleja relación matrimonial, las continuas depresiones de la poeta, incluso hace referencia al suicidio de Plath, más no de las circunstancias de su muerte.

Para cerrar este mes de octubre, compartimos uno de los poemas de Ted Hughes, incluido en “Carta de cumpleaños”:

Horóscopo

Quisiste estudiar
tus estrellas, guardianas
del patio de tu prisión, su zodíaco. Los planetas
murmuraron su jerga de poder babilónico,
con los huesos de un hechicero. Tenías razón en temer
lo alto que podrían rugir los huesos,
lo claro que podría escuchar tu oído
aquello que los huesos susurraron
incluso encastrados como estaban en un cuerpo caliente.
Sólo que tú no tenías necesidad de calcular
los grados de tu ascendente disruptor
en Aries. No significaba nada concreto, no más
según el libro babilonio
que una cara con cicatrices. ¿A cuánta profundidad
bajo la piel podía asomarse un mago?
Tenías tan sólo que mirar
en la más cercana cara de una metáfora
sacada de tu armario o de tu plato
o sacada del sol o de la luna o del tejo,
para ver a tu padre, a tu madre o a mí
trayéndote tu propio Destino completo.

 

Ted Hughes y Silvia Plath en Bostón, 1958 / Fuente: http://www.theaustralian.com.au/
Ted Hughes y Sylvia Plath en Bostón, 1958 / Fuente: http://www.theaustralian.com.au

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *