La banqueta mordelona y el paisaje urbano

Texto y fotografías: Leticia Bárcenas González

Al salir del trabajo tenía que tomar el conejobus, así que me dirigí hacia el boulevard, al dar vuelta vi un listón amarillo y una cabeza de tiburón… sí, ¡de tiburón! Y sale de la banqueta, arriba se puede leer que es una banqueta que muerde. Sentí miedo al imaginar mi pie dentro de ese enorme hueco que ya otras veces he sorteado al pasar por ahí. ¿Y si la próxima vez no tengo tanta suerte? ¿Y si el tiburón muerde mi pie? ¿Y si le gusta mi sabor? Aunque no sé, quizá el tiburón no quiere morder a alguien, ni siquiera asustarlo, quizá sólo quiere escapar del olor nauseabundo que emana de la cavidad banquetera, ese olor que trajo a mi mente el libro El Perfume.

Otros pasos más, veo una pequeña rampa y una patineta que me hacen pensar en los deportes extremos, esos que aceleran la producción de adrenalina en el cuerpo, los que según Wikipedia ya por el peligro y la dificultad para realizarlos es que se les consideran extremos, y que además requieren cierta dosis de exigencia física y sobre todo, mental, claro… para brincar con éxito un hoyo se requiere calcular la velocidad, altura, distancia, etcétera.

El olor me obliga a voltear el rostro a la derecha, descubro entonces un cono blanco, semejante a una telaraña, está… obviamente, sobre otro hoyo de la banqueta, del cual brota algo de hierba. Es para que quienes osan pasar por esta parte de la ciudad dejen algún comentario sobre la instalación o sobre la banqueta o lo que quieran decir, me explica un chico sonriente y de pelo largo.

La instalación la realizaron estudiantes universitarios, convencidos que el arte es un medio de expresión para crear conciencia mediante una experiencia visceral o conceptual, y en este caso con el propósito de expresar no sólo su preocupación o inconformidad como peatones sino también como una llamada de atención a las autoridades, asociaciones o ciudadanos para que se realicen acciones que remedien el riesgo que viven los peatones al transitar por esta vía: Boulevard Belisario Domínguez, esquina con calle J. Eduardo Selvas de la colonia Magisterial, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Las otras fotos, esas en las que se ven botellas desechables de refresco y bolsas de basura no forman parte de la instalación artística sino del “paisaje urbano” y están también sobre la misma banqueta.

Banqueta mordelona
Banqueta mordelona
Deporte extremo
Deporte extremo
La telaraña-trampa
La telaraña-trampa
¿Qué es eso?
¿Qué es eso?
¿Y la cultura?
¿Cuál cultura?

 

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